Un desborde cloacal de nunca acabar: ¿Funciona el nuevo sistema?
Hace un mes y medio, la gobernadora Arabela Carreras junto a varios de sus colaboradores y el intendente Pedro Pesatti dejaron inaugurada la nueva planta de tratamiento de los líquidos cloacales en Viedma, que significa el vuelco cero de estas aguas grises al río.
Pero con la nueva planta, se construyó un sistema moderno para trasladar la carga y atender la demanda de una ciudad varias veces más grande a la que existía cuando se construyeron los primeros desagües cloacales.
El interrogante que surge para muchos vecinos de los barrios 30 de Marzo y Mi Bandera es sí este sistema está en funcionamiento. Desde hace al menos dos semanas, tal como lo reflejó este medio hace unos pocos días, no paran de emerger líquidos cloacales en la intersección de las calles 25 y 20, frente a la junta vecinal del barrio Mi Bandera.
En estas dos semanas, la ciudad toleró las jornadas más calurosas, y según se pudo observar, el desborde era de tal magnitud que por las pendientes afectaba a gran cantidad de cuadras a la redonda.
Y el objetivo del vuelco a cero al río lejos está de cumplirse, porque por las mismas pendientes llegaba a las bocas de tormenta, y de ahí al río. Los vecinos no solo sufren los malos olores, también la presencia de moscas y mosquitos.
Un agravante: la junta vecinal al frente, donde todos los días hay actividades para niños y niñas, además de personas mayores lo cual significa un poderoso foco de contagio de enfermedades.