Operativo en Río Negro
Cómo se rastrea a un usuario que accede a archivos de explotación infantil
Por Claudio Andrade
Aseveraciones y desmentidas públicas ha sido la tónica de los días posteriores a la detención del conductor y periodista, Emiliano Gatti.
Su abogado, Marcelo Hertzriken Velasco, aseveró que Gatti “no tiene ni tuvo material” de Explotación Sexual Infantil (ESI), tal como presupone el Ministerio Público Fiscal en el marco de la investigación que se le sigue y que implicó el allanamiento de su vivienda el pasado 15 de noviembre.
La fiscal Belén Calarco, recientemente desplazada del caso que tenía a su cargo, declaró a los medios regionales, que se habían sido encontrado más 360 archivos de abuso infantil vinculados a Gatti. En rigor, a la IP o Dirección del Protocolo de Internet, correspondiente a un usuario concreto. Queda por ver si estaban alojados en el disco de su computadora.
“Puede ser una red o puede ser que sean usuarios y trabajen de forma individual. Cada usuario traficó determinada información. En el caso que me tocó (el de Emiliano Gatti) fueron más de 360 archivos de abuso sexual infantil. A partir de las pericias que se van a hacer se determinará si actuaba solo o si es parte de una red”, dijo la fiscal reemplazada por la fiscal jefe Teresa Giuffrida.
Una decisión que sumó polémica al mediático caso.
Cuando el sistema de mapeo internacional detecta este tipo de actividad lo que registra también es un número de IP o Dirección del Protocolo de Internet que conduce a un usuario determinado.
Los investigadores ahora deberán probar, a través del análisis de su computadora, si el conductor almacenaba los archivos de explotación.
“No tengo nada que ver. No soy un pedófilo ni un pederasta. Estoy viviendo una pesadilla terrible, que no se la deseo a nadie. Estoy a disposición de la Justicia y confío en ella. No pertenezco a ninguna red de pederastas ni pedófilos”, declaró Gatti en una breve conferencia de prensa a fuera de los tribunales de General Roca.
“No entiendo nada. Es una sorpresa. Se me vino el mundo abajo. Yo no le hice el mal a nadie, no creo que tenga que ver con eso igual. Vine a dar la cara y a cuestionar a la Justicia”, siguió.
Las investigaciones de esta clase son llevadas adelante por la Unidad Fiscal Especializada en Delitos y Contravenciones Informáticas (UFEDyCI), a cargo de Daniela Dupuy, con la colaboración del Cuerpo de Investigaciones Judiciales (CIJ) de la Ciudad de Buenos Aires.
Las operaciones, que involucran la utilización de imágenes ESI, comenzaron a partir del convenio suscripto entre el MPF y el National Criminal Justice Training Center of Fox Valley Technical College, de Estados Unidos.
El acuerdo habilitó el acceso al sistema de investigación Internet Crimes Against Children Child On-line Protection System (ICACCOPS).
La plataforma es utilizada para combatir el flagelo, ha precisado el Ministerio Público Fiscal en sus comunicados de prensa.
Los diversos casos a investigar se disparan a partir del análisis por parte del CIJ de los datos obrantes de la plataforma ICACCOPS, que informó a la UFEDyCI sobre los usuarios de Argentina que habrían accedido al material ilícito.
La IP de Gatti apareció señalada en este mapa tecnológico como una dirección electrónica que estaba manteniendo actividad constante relacionada con archivos de explotación infantil. En otras palabras, desde su IP se accedía a material ESI.
Su caso estuvo enmarcado en una operación mayor que generó más de 70 allanamientos y 19 detenciones en todo el país.
“El sistema ICACCOPS recolecta desde hace ocho años información consistente en múltiples bases de datos que trabajan en conjunto, con el fin de suministrar esta información a los investigadores de distintas fuerzas de seguridad y de la Justicia”, explican desde el Ministerio Público Fiscal.
“La utilización de este sistema, permite identificar las direcciones IP asociadas con la distribución de archivos relacionados con la explotación sexual de niños; niñas y adolescentes en diversas redes Peer to Peer (P2P) como ser: Ares, BitTorrent, Emule, Freenet, Gnutella, Gnutella2, IRC, Gigatribe, entre otras”, añaden.
El ICACCOPS le permite a los investigadores desarrollar búsquedas mediante diferentes parámetros, tales como la dirección IP, identificador de cliente, teléfono; dirección web, identidad online de email y redes sociales, nombres de usuario, apodos, entre otros.
Ahora bien, ¿qué es una dirección IP Pública?
“Una dirección IP pública es la dirección IP de puertas afuera (de cara al público) que asigna a su router su proveedor de servicios de Internet (ISP). El router utiliza esta IP pública para acceder a Internet”, señala en su página institucional la empresa AVG Technologies que comercializa el software AVG.
“La dirección IP pública identifica su dispositivo en Internet y no es posible conectarse sin una. En una red doméstica típica, el router sirve como intermediario entre su ordenador e Internet, y se encarga de todas las conexiones en nombre de los dispositivos de su red”, continúa la explicación.
Y platea un ejemplo sencillo: “Imagine una dirección en un sobre. Puede ver la dirección del edificio como la dirección IP pública. Una vez que la carta llega al edificio (su router) ¿quién la abre? El nombre o el número del apartamento en el sobre es la dirección IP privada. Permite al router saber cuál de los dispositivos en su red debe recibir la información”.