Juan Marchesi: “Estoy en la mejor época de mi vida”
La exposición consta de 21 pinturas y 33 dibujos que trabajó a lo largo de este año. La muestra permanecerá hasta el 20 de octubre y podrá apreciarse de lunes a viernes de 8 a 13 y de 16 a 20. Esta muestra cuenta con un espacio destinado a niños y niñas de entre 5 y 10 años llamado ”El Universo del Mirón”, una instalación interactiva a modo de experiencia en Educación por el Arte realizada por Valeria Bernatene, Liz Bernabet Feliciano y Juan Lenza.
¿De qué se trata esta nueva muestra titulada 2022?

La mayoría está realizada ahora en 2022, desde enero hasta hace pocos días, y hay algunas de 2021. La verdad que una vez, estando en Bariloche, trabajaba para la Galería Praxis, que era muy importante entonces. Ahí vendí un par de cuadros y un día vino el dueño y me dijo que si pudiera hacer 20 cuadros por mes, me podria hacer un contrato. En ese momento los contratos eran bastante plata, pero yo no acepte porque no podía de ninguna manera hacer 20 cuadros. Pero ahora lo puedo hacer. Ahora sí.
¿Y cómo se logra ese trabajo?

Porque estoy todo el día acá, entonces son muchas horas de laburo. Estoy desde las cinco de la mañana hasta las ocho de la noche en el taller. Paro un poquito al mediodía y a dormir una siestita, pero después el resto estoy siempre trabajando, así que me rinde mucho el tiempo. Siempre tengo una tela en la pared, otra en el caballete… Yo trabajo oleo, que es una técnica muy antigua y que lleva tiempo de secado, con veladura que son capas transparentes de color que hay que dejar secar, entonces una pintura de esas me lleva meses hacerla. Lo que pasa es que no trabajo en una sola, trabajo en cuatro o cinco, según cómo me levanto agarro una o la otra. Con total libertad. Eso es muy bueno, porque me hace ser casi como un chico, porque es la realidad, cuando uno es chico dibuja porque naturalmente lo hace, bueno yo estoy haciendo eso.
Tenés algunos conceptos en tus obras que se repiten, como el Mirón, esta obra también tiene muchas escaleras, mucho de los planetas. ¿Qué representa todo eso?

Fundamentalmente las escaleras y los mirones, sí. Y siempre la diferencia entre la tierra y el cielo. La escalera es para descender al inframundo o para descender al supramundo. Por lo general, en mi caso acá lo que estoy mostrando, salvo en alguno de los cuadros donde realmente muestro que en la tierra lamentablemente hay mucha violencia, en el resto la tierra es el paisaje que tenemos habitualmente en nuestra comarca. Y siempre hay una escalera que va hacia arriba, hacia el cielo, donde sí ocurren cosas. Aparecen planetas, hay un cuadro por ejemplo que refiere a algo que leí en un momento, que en la luna había un cráter que se llamaba el cráter de los siete escalones y es el cráter que contiene la sabiduría de la humanidad en la tierra. Parravicini, que era un vidente argentino, escribe eso. Me gustó mucho la frase y lo hice, está el cuadro ahí, es uno que tiene la luna y el cráter con los siete escalones que baja.
¿Y el Mirón?

El Espión, o el Mirón, como lo llamo ahora, lo descubrí en Buenos Aires, cuando estudiaba en la Escuela de Bellas Artes. De repente con una carbonilla o con una tiza, en las paredes por ahí dibujaba ese personajito que se asomaba a través de una línea. Después, a los diez años, me fui a vivir a Bariloche y por una cuestión fortuita, un cuadro que estaba haciendo y que no me gustaba lo que hacía, le pegué una patada, se hizo un agujero en la tela y cayó sobre un cuadro que había en el suelo y me apareció un rostro con los ojos detrás del agujero ese. Todavía lo tengo, está arriba el cuadro ese (de su casa). Entonces me acordé del personaje que yo hacía cuando era chico y lo empecé a hacer.
Yo no sabía, pero una vez un matrimonio inglés me comentó que durante la guerra mundial, la gente en Londres dibujaba ese personaje con un carbón, con una tiza en las paredes, preguntando dónde está el soltado tal, dónde está el batallón tal y cada vez que la Fuerza Aérea tenía una victoria sobre los alemanes, este personaje aparecía entre las nubes. Yo sigo haciéndolo. Para mi era un personaje en Bariloche que venía del espacio infinito y descendía y mostraba lo que había en la tierra. En esa época había muchos avistajes de ovnis en el Cerro Otto, entonces también para mi era un personaje que venía del espacio infinito. Hace poco tiempo, una amiga que está en Estados Unidos investigando sobre este personaje, me comentó que se llama Kilroy. El más antiguo está en Francia y es del año 1060, así que es una historia muy interesante. Yo lo hago cuando lo veo y de repente veo una manchita, me llamó, y ahí aparece en la obra.
¿Y qué es lo que te influye a la hora de trabajar?
Lo que leo me influye, lo que escucho también. Estoy pintando y escucho mucha radio. Como pasó hoy, con lo que están haciendo con los mapuches en la zona andina, que es increíble, metieron presas a cuatro mujeres, una de ellas embarazada. Cosas que tiene la tercera dimensión, todas de ellas caos total. Eso lo muestro, porque me pega. Meto fotos, pongo una foto del diario que encontré con lo que pasa en Ucrania, en fin hago un collage. Así que estoy trabajando con la libertad que trabaja un chico cuando es chico. Lo que me va viniendo y me sale lo voy poniendo.
Lo que tiene de bueno el hecho de trabajar tanto es que técnicamente me estoy superando mucho. Cada vez obtengo mejores resultados y más rápidos, porque domino mucho la técnica. Estoy en la mejor época de mi vida.
Esta obra, que es 2022, ¿representa algo de la pospandemia?
Sí, representa todo lo que está empezando ahora. Esta obra la empecé cuando todo ya estaba un poco abierta la cosa. Ya podíamos viajar; en el 2021 fuimos a Río de Janeiro a visitar a Cata (Marchesi, su hija que también es artista en Brasil) y cuando volvimos empecé esta obra. Una muy buena energía me traje de lo de Cata, que vive en un lugar muy lindo.
¿Y cómo es el balance como artista de lo que dejó la pandemia y el mundo que tenemos hoy?
Y, lo que deja es como el cuadro ese que intervino Camilo, mi nieto, que lo seguí por eso y termina con una frase que dice “Disculpame, nietito, por el mundo que te dejamos”. Yo me siento no sé si culpable, pero sí un poco responsable. Tengo ya casi 80 años, ya viví todo lo que se puede vivir en este país tan inestable. Lamento mucho eso, no solo este país, todo el mundo porque es un caos total en todo el mundo. Esta lucha que hay entre el neoliberalismo, el capitalismo, todo esto que tiene la tercera dimensión. Basta, basta, realmente. Yo creo que la gente se siente mal. Hay una cosa que parece que molesta que la gente sea feliz, que no quieren que sea feliz. Los hacen vivir en el apocalipsis todo el tiempo y no vinimos para eso a la tierra. Yo creo que todos tenemos una misión importante en esta tierra. Yo estoy vivo y Dios me deja vivo porque debo tener que seguir haciendo todo esto que estoy haciendo, entonces estoy contentísimo.
¿Cuál es la contribución del arte y la cultura a estos tiempos?

Y hacer pensar, hacer disfrutar, de formas y colores. De la musicalidad de una pintura. Tuve una experiencia anoche muy linda, con varias personas, que se sintieron muy emocionadas ante algunos cuadros y realmente eso me impactó. Yo cuando estoy pintando, hago una ceremonia, porque bailo por momentos, giro, por momentos me siento y digo Namaste Namaste, rezo. Hay toda una energía que no es solo el hecho de pintar, de repente está lo que escuche por la radio, de la mujer mapuche embarazada que la metieron en la cárcel de Ezeiza, cosa de locos, que realmente no entiendo cómo la gente se puede estar comportando así en el siglo XXI.
Hablando de emocionante, hay una parte de la obra que hace referencia a la Memoria, la Verdad y la Justicia..

Y sí, porque mi obra siempre tiene esa dualidad. Valeria Bernatene, que es la curadora que me realizó un poco lo teórico de la muestra y que está haciendo la experiencia de la Educación por el Artem que va a ser muy linda para los chicos, puso que me muevo entre dos mundos: el de la tercera dimensión y el de la realidad del artista, mi fantasía viste. Pero están los dos. Con respecto a lo que está pasando la gente con los derechos, con los derechos humanos, me impacta todos los días, mi manera de salir de la angustia que me produce eso es pintar, tengo esa posibilidad. Con 80 años todavía estoy vivo y con ganas de trabajar, porque es lo que me hace bien, lo que me permite estar en este mundo, sino es muy duro.
Por último, ¿de qué se trata la instalación para niñas y niños?

Eso está muy bueno, se llama el Universo del Mirón. Es un espacio de Educación por el Arte, se va a tratar de un recorrido de carácter lúdico, didáctico, donde se puede intervenir el espacio y concluye con una actividad de plástica. Está a cargo de Valeria Bernatene (curadora de la muestra), Liz Bernabet Feliciano (realizadora) y Juan Lenza (diseñador). Valeria es profesora de la escuela de arte de Patagones Alcides Biagetti, un gran maestro a mencionar porque nos precedió a todos; Valeria estudió curaduría en La Plata y es la primera curadora que tenemos acá en la Comarca, así que bienvenida.
Liz es una gran diseñadora y artesana, ha hecho unos almohadones con el Mirón que son impresionantes. Y Juancito, es el hijo de un amigo mío, lo conozco de chiquito, está a cargo del diseño gráfico y del video en el proyecto del Universo del Mirón. Van a ser visitas guiadas gratis, para niños de 5 a 12 años, y también para adultos pueden ir también, y los horarios son los días sábados 8, 15 y 22 de octubre de 18.30 a 19.15 y de 19.30 a 20.15. Si quieren pueden reservar lugar, en el Centro Cultural o en Sumus Curatus.