Ricardo Zatti y su decisión de donar todos sus archivos del Enfermero Santo a la Inspectoría Salesiana
Ricardo Zatti, familiar directo de Don Zatti, el enfermero santo de la Patagonia que será canonizado el mes próximo, dialogó con NoticiasNet y comentó cómo se vive en la capital de Córdoba la noticia, cómo lo vive él particularmente y su decisión de donar todos los archivos que tenía a la Inspectoría Salesiana.
Además, relató cómo fue su arribo a la ciudad de Viedma y cómo superó una tuberculosis que lo tuvo a mal traer.
Arribo a Viedma
Si bien Ricardo no pudo conocer a Don Zatti, “tengo un parecido físico a él, pero más allá de eso me hubiera gustado parecerme por dentro a él”.
Al ser consultado por cómo se dio el arribo de Artémides Zatti a Viedma, Ricardo informó que “él era del norte de Italia, a fines del siglo XIX había una crisis importante en Europa y con su familia decidieron venirse a Bahía Blanca alrededor de 1900”.
Rápidamente “Artémides se sintió atraído por los salesianos y a los 20 años de edad empezó el noviciado. Por aquella época lo pusieron al cuidado de un sacerdote tuberculoso - Padre Ernesto Giuliani- y contrajo la enfermedad, estuvo muy mal, incluso vomitaba sangre”.
Como pasaban los días y no mejoraba, “entonces el padre Evaristo Garrone le dijo que hiciera una promesa a la Virgen María Auxiliadora y que ella lo iba ayudar. Lo que hizo fue prometer dedicar toda su vida a los enfermos y así fue él vio la posibilidad de dedicarse de lleno a cuidar la salud de los demás y por eso Dios le concedió la suya”.
A los pocos días “recuperó su salud y se sintió agradecido a Dios por la vida y desde entonces dio todo lo que puedo dar y, se sintió más cerca de los pobres y enfermos y cumplió su misión de una manera heroica en el hospital San José”.
Movimiento peregrino
Con respecto a lo que denominó la conformación de un movimiento peregrino, Ricardo Zatti señaló que la santificación de Artémides Zatti “es una gracia para todos y particularmente a mí me ha dado un empujón y ahora trato de poder formar un movimiento peregrino, que acompañe a las comunidades en su día de fiesta”.
Según relató, “poco a poco estoy llevando los salmos a los coros de las comunidades, los estoy enviando y cada vez son mas”.
Con respecto a la canonización de su familiar, señaló que “en la Inspectoría Saleciana están todos muy felices de esta noticia”.
Por este motivo, “he dejado todos los archivos de Artémides que venía guardando y encarpetando, como cartas originales, fotos y recuerdo. Todo lo he dejado en el archivo de la Inspectoría Saleciana porque ellos lo sabrán administrar mejor”.
Un descendiente de Zatti, parecido a Don Artémides, habla sobre cómo viven la canonización