La víctima del robo y agresión con una tijera quedó con ataques de pánico
La víctima en el hecho delictivo ocurrido en julio de 2021, enfrente de la terminal de Viedma, habló con NoticiasNet en torno a todos sus padecimientos post ataque.
Ayer a la principal autora le dieron siete años de prisión efectiva por este robo y otro delito más, y el juez Guillermo Bustamante ordenó que los medios no la mencionen ni pongan sus fotos porque la ladrona está en un "contexto de vulnerabilidad".
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La medida no cayó nada bien en gran parte de la comunidad ni en la familia de la principal afectada, quien señaló cómo cambió su vida desde ese momento.
En este sentido, Malén Calvo Godoy dijo a este medio que estuvo en terapia intensiva por ataques de pánico.
Explicó: “Llegó un momento en que no sabía que me pasaba, tuve que asistir al médico varias veces, habrán sido unas 6 o 7 veces” y agregó: “Una mañana fui a visitar a un familiar de parte de mi novio que se encontraba en terapia y de la nada me desmayé, caí al piso y los médicos reaccionaron tarde, ya me había golpeado la cabeza y al pasar eso sufrí varios ataques de convulsiones”.
Continuó: “Quedé internada en terapia intensiva porque no sabían que tenía, no sentían mi pulso y me agarraron convulsiones cada ciertos minutos. No respondía a nada, mi cuerpo había quedado adormecido, yo solo escuchaba, no podía abrir los ojos ni mover mi cuerpo”.
“Habrán pasado 4 horas y quedé internada en terapia intensiva y después me pasaron a una sala común, porque yo todavía no contaba con obra social de parte de mi trabajo. Mi mamá tuvo que rogarle a la obra social porque les dijo que yo estaba internada, pudo conseguir un carnet provisorio y ahí me dejaron pero en observación en una sala común, yo estaba en shock no entendía nada y para esto me dormía, no reaccioné por un tiempo”, añadió Malén.
La víctima del feroz ataque, por una campera, un celular y unos pocos pesos, manifestó en la misma línea: “Cuando me mandaron a una sala común estaba más tranquila, pero no podía dormirme o cerrar los ojos porque me agarraban ataques. El médico habló con mi mamá y le preguntaron si había tenido algún susto recientemente y por lo único malo que había pasado fue por el robo”.
Los especialistas le dijeron que a causa del violento asalto estuvo sobrepasada de estrés, y “mi mente no podía con tanto, mi cabeza ya manifestaba todo eso con ataques de epilepsia, sufrí principio de ACV también a causa de todo”.
Precisó que tuvo que realizarse dos estudios, uno de encefalografía y otro neurológico, debido a que los ataques continuaron y empezó a tener pesadillas cada vez más frecuentes, respecto a que le robaban en distintos lugares.
“Hasta hoy en día tengo miedo de salir a la calle o muy lejos”, precisó y sumó: “De ese día volví a lo mismo queriendo avanzar y mi cabeza retrocede. El miedo no se me va, no es porque me robaron, sino por la forma en cómo me robaron”.
“Si vos robas no lo hagas golpeando y cortando a la gente, solo sacale sus cosas y listo, tampoco hay necesidad de decir las cosas que me dijeron o pegarme como lo hicieron”, lamentó.