2022-08-31

PATAGONES

A casi 50 años del reencuentro de madre hija: Inés no necesitó un ADN para reconocer a Elisabet

El vínculo se pudo lograr luego de que NoticiasNet publicó el año pasado una nota de búsqueda de personas con resultados positivos.

Inés Contreras dice haber nacido hace 68 años en el paraje chubutense Calcatapul, muy cerca de Jacobacci. De allí emigró a los 15 años a Roca para trabajar en una rotisería y finalmente recaló en Patagones. Fueron años duros para ella, con poco estudio, y vinieron los trabajos en el hospital Pedro Ecay, la “tomatera” y en Textiles Viedma, en gastronomía, y también las primeras hijas entre los 19 y 20 años.

No tiene bien claro –o guarda para sí- el motivo por el cual cuando nacieron las mellizas el 25 de mayo de 1973 fueron separadas al nacer en el nosocomio maragato, Alejandra quedó en el seno de la familia de los Seguel (el apellido del progenitor y el primer marido de Inés con quien tuvo varios hijos más), y por qué dio en adopción a Elisabet Gómez, a quien a horas de nacida una familia la adoptó y llevó a criar a Mar del Plata.

Cuando nacieron las mellizas, Inés tuvo en su brazos a quien hoy es Elisabet. Luego le trajeron la otra y ella se dio cueta de que eran distintas. Eran años de pocas palabras, de escuchar órdenes y de obedecer. Al parecer, Inés no tuvo opciones. Cuando se repuso de la atención hospitalaria, la entonces obstetra Vida Carrera -ya fallecida- le confirmó que había tenido dos hija mujeres. Ahí, empezó otro derrotero y el secreto se mantuvo en la familia.

Ahora, Elisabet (49) quien nunca se rindió para buscar a su familia de origen después de una odisea, se reencontró en estos días con Inés, su madre biológica. Ésta se enteró hace dos meses de la existencia de su segunda hija, quien vio la luz en su primer parto de jovencita.

Inés vivió un mazazo emocional al momento de conocer a la segunda melliza. “Cuando vino ella yo no sabía si había nacido de vuelta. Me puse feliz porque me saqué un peso de encima, como cuando uno tiene algo, y me sentía decaída”, contó a NoticiasNet esta mujer quien ya está jubilada y continúa viviendo en la ciudad maragata.

El encuentro fue emocionante. La sangre tira. Inés empezó a llorar cuando Elisabet la abrazó, y le pidió perdón por haberla dado en adopción al darse cuenta de quien se trataba.

Más aplomada, la hija –enfermera de profesión y conocedora de momentos aciagos- dio muestras de tener bien en claro que el pasado quedó en el pasado superando el trance de lo ocurrido el 25 de mayo de 1973 cuando la vino a buscar la familia Gómez.

“Ahora –apuntó Elisabet a este medio- hay que mirar para adelante. Mi mamá estuvo muy enferma. Debe cuidarse, tomar la medicación, y así la puedo llevar a Pilar (donde vive con su esposo e hijos) para que conozca a mi familia”.

Ines tuvo un chispazo que le permitió reconocer enseguida a su hija biológica. “Cuando entró la confundí con mi Mónica (una hija menor a las mellizas). La miro y es idéntica a Mónica”, admitió.

https://www.noticiasnet.com.ar/noticias/2022/08/30/110709-elisabet-gomez-conocio-48-anos-despues-a-su-madre-biologica-en-patagones

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