2022-08-27

El día que Alfonsín y su par de Brasil soñaron en Viedma una moneda en común: los detalles de el ‘gaucho’

La reunión en el hotel Austral de la capital rionegrina con José Sarney fue en 1987. Todo marchaba bien hasta que un detalle derrumbó el anhelo.

Corría el año 1987 -fue un 17 de junio- para más precisión, y en el hotel Austral de Viedma el por entonces presidente de la Nación, Raúl Alfonsín se juntaba con su par de Brasil, José Sarney. ¿El motivo? Cuestiones de agenda, como firmar una decena de protocolos de comercio y agilizar importaciones.

Pero eso no fue todo. A esta reunión cumbre le faltaba la frutilla del postre, la creación de una moneda común: el gaucho. Se apostaba a la gran relación que había desde todo punto de vista y ante eso, no lo veían como algo descabellado lo de compartir la moneda. 

Por entonces en el país se utilizaba el austral, que no lograba estabilizarse en términos de inflación. Según contó Ezequiel Burgos, periodista de Clarín, un equipo de técnicos había trabajado en el anuncio del "gaucho". Tres rondas de negociaciones semestrales para llegar a un acuerdo monetario. Hasta habían pensado en la creación de un Instituto de Estudios Económicos para ambos países con el objetivo de conciliar las estadísticas.

Había un tema no menor, porque si bien las economías eran complementarias, pesaban diferencias de escala y bajo nivel de integración entre ambas. Era indispensable remediar eso para seguir soñando. Brasil (sobre todo el mismísimo Sarney) buscaba darle forma a su expansión regional y veía a Argentina como de vital importancia para avanzar juntos en el proyecto.

El protocolo número 20 titulado Moneda, que Alfonsín y Sarney firmaron aquel 17 de julio de 1987 en Viedma, dice que los gobiernos de la Argentina y Brasil “deciden crear una unidad monetaria común, denominada ‘GAUCHO’, expresado su valor en los términos que de común acuerdo determinen los Bancos Centrales de los dos países a ser emitida y respaldada por reservas”.

Se había decidido crear un fondo de reservas Argentina-Brasil que iba a ser administrados por ambos Bancos Centrales. ¿Qué se buscaba? “Asegurar la relación financiera entre ambos países, asegurando la estabilidad de los vínculos comerciales”.

El plan finalmente no prosperó pese a que estaba encaminado. Sucede que uno de los grandes propulsores del lado argentino fue Roberto Lavagna, en aquel entonces ministro de Industria. Su salida de ese equipo de Industria desactivó uno de los principales propulsores de la idea. Lavagna salió del gobierno de Alfonsín justo una semana antes de la presentación en público de el gaucho, acá en Viedma.

En los 90 esa idea desapareció y la volvió a retomar Néstor Kirchner con Lavagna como su ministro de Economía. Por entonces, con Lula del otro lado, se buscó algo similar, pero también el sueño quedó trunco. Más acá en el tiempo, también Mauricio Macri y Jair Bolsonaro pensaron en el peso real. Hoy, en un cuarto intento, quien impulsa ese proyecto, es el diputado de UCR Evolución, Marín Tetaz.

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