2022-08-24

Cómo se produjo el brutal ataque contra la estudiante de Medicina

En toda investigación criminal, es muy importante determinar el horario y la secuencia en que ocurrieron los hechos. En el caso del brutal ataque contra Agustina Fernández, que terminó con su muerte, permite delinear el posterior proceso de investigación.

Y hasta que surja algún dato más preciso, la franja que se maneja es la que va entre las 19.30 y las 20.20 del sábado 2 de julio. Un rato antes, a las 19 hs, una cámara de seguridad del complejo donde vivía, en el barrio Sillón Encantado de Cipolletti, registra a Agustina, todavía con vida.

Pablo Parra, el propietario del departamento, se había marchado para entregar unos elementos en la casa del padre y pasó a comprar helado y unas bebidas. Agustina se quedó para preparar una comida para la cena de la noche. A las 19,30 se registró una actividad en el celular de la adolescente. Cuando Parra regresó, a las 20.20, estaba caída en un charco de sangre, con la cabeza destrozada y convulsionando.

Se abandonó la hipótesis de que el ataque podría haber sido cometido antes de esa franja horaria: los testimonios informales efectuados en los primeros momentos no fueron sostenidos después en sede judicial. “No hay evidencia científica de que eso haya sido así”, precisaron ante el Ministerio Público Fiscal.

¿Por qué esos horarios? Además del testimonio de Parra, se tienen otros indicios que lo sostienen, como la revisión de diversas cámaras de seguridad, las declaraciones de otros vecinos del lugar, y la actividad del celular, que fueron estrechando la mirada.

La principal línea de trabajo de la investigación pasa por un autor individual, que habría ingresado al lugar y que sorprendió a la muchacha, la atacó a golpes de puño y la dejó tirada en el piso. Al parecer, no utilizó un elemento contundente. ¿Fue un especialista en artes marciales? No se puede establecer, respondieron fuentes cercanas a la investigación.

El objetivo pudo haber sido el robo (Parra aseguró que le sustrajeron unos 1.000 dólares y un bolso con ropa deportiva). Aunque el abordaje de la fiscalía, por instrucciones estrictas del Procurador, es que se siga el protocolo de femicidio. En todo caso, lo que está claro es que fue un homicidio “criminis causa”, con la finalidad determinada de evitar que la persona pueda identifica al atacante.

Te puede interesar