Tres personas fueron imputadas por promover el juego clandestino
Tiempo atrás, desde Lotería de Río Negro denunciaron hechos vinculados al juego clandestino en un club social de Río Colorado. Llevaron el caso a la Justicia y rápidamente se llevó adelante una investigación que dio sus frutos. Sin ir más lejos, el allanamiento fue llevado a cabo en el momento justo en el que se están desarrollando está práctica que está prohibida.
A raíz de esto, tres personas fueron condenadas por los delitos de explotación, administración, operación u organización de juegos de azar sin autorización emanada por la autoridad correspondiente. Las evidencias producidas mediante los organismos técnicos de la Procuración General fueron fundamentales para poder reunir prueba objetiva y para peritar los complejos dispositivos electrónicos de juegos de azar.
Ante esto, quien habló del tema fue la titular de la Fiscalía Descentraliza: “Son delitos continuados. El primero de ellos ocurrió en el salón del Club Unión de Río Colorado entre el 1 de enero y el 6 de agosto del año 2020 cuando las personas imputadas -con la presunta participación de terceros cuyas identidades aún no se han podido determinar- explotaron, administraron, operaron y organizaron juegos de azar sin contar con la autorización pertinente emanada por la autoridad correspondiente”.
Por otro lado, se supo que en el momento en el que se llevó el procedimiento, los imputados pusieron en funcionamiento cuatro ruletas electrónicas y una ruleta convencional. Asimismo, coordinaron juegos de cartas en la que terceros realizaron jugadas y apuestas a cambio de premios en dinero. Eran ellos los encargados de recibir apuestas y cargar crédito, en diversas plataformas y páginas de casinos.
El segundo de los hechos, según la fiscal, ocurrió en la Agencia de lotería Nº 58 de la localidad mencionada, entre el 23 de abril y el 6 de agosto del mismo año. En ese lapso en el cual la titular del comercio recibía apuestas y cargaba crédito, en plataformas y páginas de casinos bajo la supervisión y participación de los otros dos imputados.
A través de los procedimientos se supo que las maniobras se coordinaban mediante mensajes de WhatsApp. En las conversaciones recabadas como sustento probatorio se hace referencia a otras personas que no pudieron ser debidamente identificadas pero que, según los mensajes, eran las encargadas de recibir el dinero.
Con todas las pruebas sobre la mesa, con la participación de unos 10 testigos que prestaron declaración, se avanzó. A la pena de prisión condicional prevista se suman como pautas de conducta el fijar domicilio, presentarse ante el Juzgado de Paz de Río Colorado de forma cuatrimestral y la prohibición de cometer nuevos delitos, todo ello por el término de dos años.
Tal como aclaró en la instancia la Jueza de Juicio que admitió el acuerdo y dictó la correspondiente sentencia, “el control de las mismas lo realizará el Juzgado de Ejecución y ante cualquier incumplimiento la Fiscalía podrá pedir la revocatoria de pena otorgada”.