Un arco de agua recibió al avión sanitario que llegó a Viedma tras su reparación
Una tradición en la aviación se concretó este mediodía en el aeropuerto Gobernador Castello cuando un autobomba bautizó al avión sanitario Cessna Citation V Ultra al arribar a la ciudad en su vuelo inaugural.
Esta ceremonia ocurre en situaciones especiales al incorporarse por primera vez una aeronave –como en este caso- o se inaugura una nueva ruta.
Otro significado es que cuando se bautiza un avión, el arco de agua simboliza prosperidad y buena suerte para la aerolínea en su nueva ruta.
La tradición no tiene ningún fin práctico y su origen viene de la época de oro de los barcos trasatlánticos a finales del siglo XIX y principios de XX cuando llegaban al puerto por primera ocasión para indicar el feliz arribo y prosperidad.
Después pasó a los vuelos inaugurales, despedida a los aviones y como saludo a los capitanes que pasan al retiro.
El Citation aterrizó en Viedma a las 12:20, proveniente del Aeropuerto de Salta, para su presentación oficial luego de la realización de las gestiones administrativas requeridas por la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), y del habitual movimiento operativo en el aeropuerto viedmense, habida cuenta de la salida de uno de los vuelos habituales perteneciente a Aerolíneas Argentinas.
La aeronave está completamente equipada con un kit de tratado sanitario, incubadora y cápsula COVID, incluyendo los servicios de mantenimiento programado.
El avión prestará servicios dentro del Sistema Integral de Atención Rionegrina de Medicina de Emergencia (SIARME) y de la obra social IPROSS estando a disposición frente a situaciones graves que no se puedan llegar a solucionar en la provincia y requieran traslados de emergencia.
Con características técnicas específicas para esta función, se sumará al avión multipropósito con el que ya cuenta la provincia y que actualmente cumple múltiples funciones.
El avión fue reparado en esa ciudad del norte donde sufrió una avería cuando en una mala maniobra las ruedas quedaron frenadas provocando un embotellamiento de varias horas el domingo 24 de julio pasado en el aeropuerto Martín Miguel de Güemes. Tardó varios días la reparación por el reventón de los neumáticos ya que las piezas fueron traídas desde Estados Unidos.