2022-07-16

Atacó un micro, el chofer se salvó de milagro, y fue detenido: la Justicia lo imputó y lo dejó en libertad

El colectivo de Andesmar iba a Bariloche cuando un fuerte impacto generó desconcierto. Con el correr de las horas, y por otras denuncias de ataques iguales en el lugar, la policía dio con el agresor y lo pudo a disposición.

El jueves 14, cuando el colectivo de la empresa Andesmar transitaba por la ruta N° 237 (luego de estar varado en Piedra del Águila) a la altura del kilómetro 1628, en dirección a Bariloche, fue alcanzado por una piedra de tamaño considerable. Esto probó la ruptura del parabrisas y daños en el rostro del chofer.

El hombre afectado fue asistido en un hospital de Bariloche y luego de esto, quien habló del tema fue el delegado de la CNRT, Claudio Thieck: “Pudo haber sido una tragedia. Por suerte no perdió el conocimiento, lo que pudo haber derivado en un vuelco. El parasol frenó la piedra de gran tamaño”, remarcó.

El pensamiento de Thieck es el de toda la sociedad que se interiorizó en el caso. Bueno, de casi todos. Del caso tomó conocimiento el fiscal de Villa La Angostura, Adrián De Lillo, que tras la detención le formuló los cargos al hombre de 27 años, oriundo de Córdoba, por los daños y lesiones ocasionadas a un chofer. El juez Juan Pablo Balderrama los admitió.

Tras este paso, y luego de unas horas detenido producto del trabajo realizado por la policía que se movió rápido, resolvieron dejarlo libre para que regrese a su Córdoba natal. Si bien se abrió una investigación, el atacante esperará lo que le depare su suerte en libertad y en otra provincia.

Vale remarcar que también fue imputado por atacar a otro vehículo de la misma manera, en el mismo lugar, minutos antes de lo que hizo con el micro de larga distancia. Son dos las causas en la que podría haber matado. Con el correr de las horas se conocieron imágenes del proyectil y realmente por su tamaño, más la velocidad, si el parasol no lo frenaba, hoy estarían velando al chofer.

Según declaró esta persona, estaba en Bariloche buscando trabajo. Estuvo un tiempo, no consiguió nada, se quedó sin dinero, y decidió regresar a Córdoba. Fue hasta la ruta, empezó a hacer dedo, pero como nadie frenaba se enojó. Llegó un momento en el que empezó a agredir con piedras a todo aquel que veía que no iba a frenar.

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