Sufre violencia de género y nadie hace nada: el relato de una viedmense que casi pierde la vida
El sábado 9, un hecho de violencia de género ocurrido en Viedma estuvo a punto de terminar tragedia. Otra mujer podría haber pasado –y perdone la crudeza de la información- a integrar la lista de mujeres asesinadas a manos de un hombre. Sólo el destino o quien sabe qué estuvo de su lado para que su caso no sea uno más de esos en los que se viene advirtiendo, pero nadie resuelve.
En la fecha mencionada, su expareja se presentó en su casa armado. La joven supo en el mismo momento en el que vio el revolver empuñado que su vida estaba en juego, por eso, atinó a defenderse, para que no le apunte. Forcejearon y producto de eso se escaparon tres disparos; uno de ellos pegó en la pierna del hombre.
Tras este desenlace, él se fue y ella llamó a la policía. Y acá es dónde hay algo que no engrana. Necesita ayuda urgente porque esta no es la primera vez que le pasa y, como nadie hace nada, la situación se repite. “Tenemos un hijo de 12 años y esto me viene pasado desde que el nene tenía 4…sacá la cuenta”, le comentó quien vive todo esto a NoticiasNet.
“Yo ya no sé qué hacer, porque más que denunciarlo no puedo. Estoy desesperada. Este episodio con el arma me traumó, desde el sábado que no duermo. Tengo custodia policial en la puerta, pero eso no me deja tranquila, porque no sé cómo puede reaccionar este hombre”, agregó al relato.
Otro de los temas es el menor, que cuando empezó todo esto fue testigo de la violencia física y psicológica que ejercía su padre para con su madre. Hoy el chico no vive con ella, sino con su papá, más allá de todo. “Cada vez que lo venía a buscar me pegaba, me insultaba. Yo creo que él se fue con su padre para que yo no pase más por esto, pero lo quiero recuperar, quiero tener a mi hijo conmigo. Hoy mi hijo no me habla y es porque el padre le llena la cabeza en contra mía”, indicó.
Con un menor en el medio, el abanico de los organismos que intervienen son otros, pero ella ve como todo se dilata. Sin ir más lejos, desde el sábado, hasta la mañana de este lunes 11, nadie le dio una respuesta coherente. “La SENAF no hace nada, nadie hace nada. Todos te dicen que trate de estar tranquila pero, ¿cómo voy a estar tranquila? Este hombre casi me mata y la única solución es que trate de estar tranquila”, comentó.
En cuanto al hecho que casi le cuesta la vida, hasta donde ella sabe, su expareja acudió al Hospital Zatti, pero como ingresó con herida de bala, por reglamento llamaron a la policía. En ese momento se fugó y lo están buscando. “Tenían que allanar su casa, buscar el arma, pero lo van a hacer recién hoy lunes. En todo el fin de semana ya la descartó, eso lo tenían que hacer rápido”.
“Solo pido vivir tranquila, poder hacer mi vida como todos los demás y recuperar a mi hijo. Necesito una cámara Gesell para saber qué le está pasado, porque a mí no me quiere ver, pero muchos que lo ven en la calle me dicen que va a terminar mal, y no quiero eso para mi hijo. Está contaminado por el padre”, finalizó.