Viedma
Le robaron la bici que usaba para ir a trabajar al jardín y los nenes le regalaron otra
En los últimos días se juntaron dos mundos totalmente distintos y que conviven en la ciudad de Viedma. Por un lado, la delincuencia que va en aumento y que parece no tener fin. Las bicicletas se transformaron en el bien más preciado para los delincuentes y de esto no se salva nadie. Pero por otro, todavía queda gente de bien y esto lo vemos reflejado en esta noticia.
Luis Sepulveda una persona con valores y muy querido en su lugar de trabajo por su manera de ser y su bondad. Él se desempeña como encargado de maestranza de la Escuela Ecológica GAIA, puntualmente en el jardín de este colegio. Sucede que para ir todos los días ahorro peso por peso y logró comprarse una bicicleta.
Su vida cambió en ese momento, pero a los 4 meses se la robaron. Le cortaron el candado y se la llevaron. Comprarse otra era imposible en este momento, pero aquí el milagro que muy bien ganado tiene. Los alumnos y el cuerpo de enseñanza hicieron una colecta y le regalaron otra. La entrega fue una sorpresa y esto se vio reflejado en su rostro, cuando la vio venir.
Los más chiquitos se reunieron en ronda y lo hicieron salir al patio. Ante aplausos y el grito de: “Que la pruebe, que la pruebe…”, el hombre se subió al rodado y dio una vueltita para compartir su felicidad con todos los allí presentes.
A raíz de esto, de la repercusión, NoticiasNet se comunicó con Luis, que no logró evitar la emoción. “A principio de junio me la robaron de la puerta del colegio, y los chicos del jardín hicieron una movida para comprarme una bicicleta nueva”, comenzó su relato.
Luego siguió con sus sensaciones: “Al encontrarme con eso, que fue una verdadera sorpresa, sentí mucha alegría y emoción. Era mi único medio de transporte y que me hacía muchísima falta. Yo vivo muy lejos de mi lugar de trabajo; caminando tardo 45 minutos”.
“De nuevo, agradecer el gesto enorme que tuvieron conmigo. No solamente me regalaron la bici, sino que también varios accesorios como guantes, un casco, candado, un cuellito térmico y luces. Siento que Dios me regaló una nueva”, finalizó.