Una economía que abruma: la remarcación de precios llegó a los carritos de la Costanera
Que la economía del país está en la cornisa no es una novedad. Cada vez cuesta más llegar a fin de mes y en este camino pareciera que no hay billetera que aguante. Ante esto, muchas familias empezaron con los recortes. Al no alcanzar, hay que fijar bien a qué lugares va destinado el dinero.
A esto se le sumó la renuncia de Martín Guzmán y la llegada al ministerio de Economía de Silvina Batakis. La nueva mandamás de uno de los recintos más importantes para el andar de un país debutó con un verdadero lunes negro. El inicio de la semana abrió con los comercios sin tener precios fijos y con fuertes remarcaciones.
En lo que tiene que ver con Viedma, una de las salidas típicas es el paseo gastronómico en el Parque Ferreira. Los carritos apostados ahí son una verdadera tentación para las típicas comidas al paso. Durante el mediodía se puede ver a muchos chicos a la salida del colegio y los fines de semana a familias completas.
Sin embargo, ante lo que se está viviendo, el lunes 4 se pudo ver a la mayoría de los dueños borrando las pizarras en las que tienen el menú con sus respectivos precios. Sucede que para ellos abastecerse tiene otro valor, por ende, no tuvieron otra alternativa que trasladar eso al consumidor final.
Lo que se observa, en este nuevo golpe al bolsillo, es el intento para no remarcar demasiado. A grandes rasgos, el promedio da que desde ahora todo cuesta unos 100 pesos más. Esto se ve tanto en los combos como en los productos por separado. Todos concuerdan en que lo que más les subió fue el aceite, elemento que más usan, ya que todo va acompañado de papas fritas.
En la charla con alguno de ellos, sostienen que por ahora no bajó el rendimiento. Aunque –y aquí la aclaración- hay que tener en cuenta que es principio de mes y que justo sucedió en el momento del año en el que aquellos que están en la formalidad cobraron el medio aguinaldo.