Inseguridad vial y muertes: para ajustarse a la vida, hay que utilizar cinturón de seguridad
La Ley de Tránsito, que entró en vigencia el 1 de enero de 1985, estableció por primera vez el uso obligatorio de cinturón de seguridad en los asientos delanteros.
Pareciera que a 37 años de esa norma falta conciencia incluso con víctimas fatales que siguen engrosando la lista en la provincia de Río Negro.
Basta apelar a los últimos antecedentes. El cuatro de abril pasado una familia que partió de Patagones hacia Huergo volcó en General Conesa sobre la ruta nacional Nº 250. Varios de los chicos fueron despedidos y se salvaron de milagro, y se sospecha que en este siniestro no tenían colocada la sujeción.
Ocho días más tarde, y a pocas horas de haberse celebrado el Día de la Seguridad Vial, fecha que debería servir para estimular el uso sobre cómo conducirse en las calles y en las rutas, se volvieron a vivir horas trágicas. Una mujer –Lidia Subia de 54 años- fue aplastada por una camioneta cuando fue despedida en un vuelco en momentos en que su pareja conducía y volcaron antes de llegar a San Javier.
El jueves 23 por la tarde un roquense resultó gravemente herido, también en la misma ruta, cuando conducía una camioneta Dodge Ram, y no estaba atado.
Por la noche, se vivieron momentos trágicos en la comunidad de San Antonio Oeste cuando volcó un Bora que aplastó a la joven de 22 años, Shirley Bras, quien falleció instantáneamente. Por lo que se sabe, tampoco iba atada en el viaje entre Las Grutas y San Antonio, sobre la ruta provincial Nº 2.