2022-06-20

El preso que no volvió a la cárcel de Viedma es muy peligroso: tiene antecedentes de haber baleado a un policía

En 2005 Gustavo Castillo Fernández fue recapturado, pero le efectuó entre 8 y 9 disparos a un agente. Su prontuario incluye casos como secuestros, intentos de homicidio, robos con armas, venta de estupefacientes, asalto a mano armada a un banco y hasta dejó en sillas de ruedas a un adolescente.

El prófugo Gustavo Fabián Castillo Rodríguez, de 49 años, está siendo buscado intensamente por las autoridades luego de haber salido del Penal 1 de Viedma con un permiso laboral, rompió su tobillera y no volvió más.

El sujeto en cuestión tiene un peligroso prontuario que lo convierte en una amenaza latente y está dispuesto a todo.

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En 2014 ocurrió una de sus tantas recapturas. Castillo Rodríguez robó a mano armada en San Juan, estaba prófugo y cayó mientras vendía tortas fritas en Neuquén.

En ese momento era perseguido por policías de cinco provincias: San Luis, Mendoza, Río Negro, San Juan y Neuquén. En la provincia sanjuanina el hombre había cometido varias salideras bancarias.

Luego de sus delitos en suelo cuyano, arribó a Neuquén para asentarse transitoriamente en el Parque Industrial. Su actividad, venta callejera de tortas fritas, era una fachada perfecta para ocultarlo y salvarlo de cualquier sospecha.

Castillo Rodríguez había sido capturado en 2005, luego de pegarle entre 8 y 9 balazos a un policía rionegrino cuando intentó identificarlo mientras iba con otro hombre en un Dodge 1500. La Justicia rionegrina le dictó la prisión preventiva por homicidio en grado de tentativa y antes de ser condenado, mientras aguardaba un segundo juicio (el primero se consideró nulo), se fugó de un hospital.

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Desde que llegó a Neuquén era observado de cerca por el grupo de Recaptura de la División de Delitos. Se había tomado conocimiento de su presencia por un cruce de datos que hicieron los investigadores, según informó el Diario de Cuyo.

El grupo de Recaptura lo siguió desde su llegada y aprovechó el descuido, cuando el prófugo bajó la guardia, para poder atraparlo.

“Suerte que no tenía un fierro”, confesó uno de sus captores, que a las 10.30 del martes logró neutralizarlo. Castillo Rodríguez, tras dar una identidad falsa a un policía, intentó huir al verse rodeado. Forcejeó y luchó, pero no pudo lograr su cometido.

Trascendió que en Neuquén el detenido registra dos hechos por estafas. Pero su prontuario incluye casos como secuestros, intentos de homicidio, robos con armas, resistencia a la autoridad, portación ilegal de arma de guerra, venta de estupefacientes, asalto a mano armada a un banco de San Juan y acopio de mercadería robada.

En su ajetreada carrera delictiva, a Castillo Rodríguez se le suma el haber dejado en silla de ruedas a un adolescente en otro hecho con armas de fuego.

Huida por un túnel

En 2004, Castillo Rodríguez, junto a otros cinco reclusos, se fugó por un túnel del pabellón 7 de la cárcel de San Rafael de Mendoza, donde purgaba una condena por tráfico de drogas.

El 12 de octubre de 2005, luego de ser atrapado, intentó saltar de un camión blindado que lo trasladaba. Los custodios lograron impedir que se lanzara del vehículo en movimiento.

Pocos meses más tarde, la madrugada del viernes 3 de febrero de 2006, logró su cometido y se escapó. Había sido trasladado al Hospital Pedro Moguillansky de Cipolletti por heridas sufridas dentro del pabellón en el que estaba alojado. A las 3 de la mañana logró deshacerse de las esposas que lo ataban a la cama y aprovechó que su custodio había ido al baño para huir.

Durante 8 años estuvo libre y sus actividades delictivas, jamás abandonadas, permitieron a la Policía neuquina dar con el peligroso hombre que tiene causas abiertas en cinco provincias.

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