Una violenta trifulca de película tuvo como escenario a las 1016 viviendas
Dos conocidos menores tuvieron en vilo y en riesgo de muerte a una pareja, cuya mujer sufrió un intento de asalto en Guatemala y Dorrego del barrio 1016 viviendas durante la madrugada pasada.
El hecho delictivo, denunciado en la Comisaría 34° de esta capital, se desencadenó a las 5.20 cuando una joven circulaba por esa intersección donde dos adolescentes, a cara descubierta, intentaron arrebatar su cartera empleando un cuchillo de gran tamaño, y ésta se resistió.
Mientras la mujer huía logró avisarle a su pareja de 26 años que estaba cerca, y cuando ambos se juntaron en Guatemala y Ayacucho, se encontraron con un menor de gran fama en la delincuencia, y que el hombre –como lo conocía- le preguntó quién había sido el autor del atraco.
En ese instante una vecina lo acusó de otro hecho, y paralelamente, apareció en escena el responsable del ataque a la mujer. El joven delincuente quedó al descubierto en virtud de que la víctima lo señaló. Luego se supo que se trataría de “El sombra”.
Este tomó posición sobre la esquina de Alvear y México, insultando al hombre e invitando al pelear, al grito de: “¡Vení…dale….que te voy a matar,…te voy a cagar a puñaladas…!”. En un momento llevó su mano a la cintura y mostró que entre sus prendas poseía un cuchillo, motivo por el cual y ante el temor de que lo lesione, el hombre se defendió asestándole golpes de puño en la cara y el cuerpo para no darle tiempo a que reaccione, según pudo reconstruir el hecho NoticiasNet de fuentes policiales..
Como el adolescente cayó al suelo, el hombre salió corriendo por México en dirección a Dorrego siendo perseguido por “El sombra”. A los pocos metros quedó a salvo por unos segundos porque a esa altura de los acontecimientos intervino la policía.
Seguidamente al llegar a calle Dorrego dobló a la derecha y tuvo que detener su marcha porque fue interceptado por su amigo de delitos, quien esgrimía un cuchillo en sus manos y lo raspaba contra el suelo incitándolo a pelear a la vez que gritaba que lo iba a matar.
Al lugar llegaron más patrulleros, y cuando el adolescente tomó conocimiento de que estaba rodeado, desapareció raudamente.
Mientras el joven se recomponía del trance, observó que “El sombra” había sido interceptado por los efectivos intervinientes con el propósito de ser demorado.