Entre las llamadas y las cartas documentos: modalidades de estafas que no se detienen
El tema es recurrente, se viene realizando campañas de prevención, pero no viene mal refrescar que las estafas siguen ocurriendo y que Viedma está entre las ciudades predilectas de quienes las llevan adelante. En este caso, se conocieron dos modalidades distintas.
Por un lado, a una mujer le llegó una carta documento del Correo Argentino en la que la compañía telefónica la intima a pagar una supuesta deuda de manera inmediata. La alertar que si no lo hace en 48 horas el caso pasa a legales.
Por fortuna, porque quien la recibió le resultó sospechoso que no tuviera el número de celular, solo datos menores, como su nombre y dirección, averiguó. Luego se comunicó con la empresa con la que ella siempre estuvo asociada y le indicaran que ellos no le mandaron nada.
Incluso, le comentaron que reciben varios llamados a diario por el mismo tema, gente que es intimada a pagar. Una maniobra extraña, pero que si por esas cosas le llega alguien que si tiene una deuda, en una de esas, puede caer.
Por otro lado, se conoció que están llamado a varios celulares, personas que dicen trabajar para el Ministerio de Salud, preguntando por la actualización de Mi Argentina. Acto seguido, cuentan que para hacerlo ellos necesitan un código que les va a llegar a su teléfono.
Lo que ocurre, cuando la persona les pasa ese código que llega por mensaje SMS, automáticamente se apoderan del WhatsApp de la persona a la que llamaron. La estafa está en que pueden acudir a la lista de contactos y, generalmente, pasándose por el dueño de la línea, piden dinero u ofrecen dólares a un precio más bajo que lo que está en el mercado.
Para entrar en confianza, esto siempre por mensaje, suelen decir: por ser vos te los dejo a tanto… mucho más barato, claro. Si del otro lado caen en la trampa, les pasan un CBU para que hagan la transferencia. Una vez dado este paso, los dólares nunca aparecen.