Buscan acercar a la comunidad al sauce criollo, emblema natural y cultural de Viedma
El viernes 10 de junio, de 16 a 18 horas, se llevará a cabo una actividad especial para acercar a la gente la importancia del sauce criollo.
El Club Náutico Piedrabuena ofrecerá una charla con especialistas y una plantación comunitaria en su sede de Av. Costanera Emita Nozzi 1302 de Patagones.
El evento es organizado en conjunto con investigadores del INTA de Bariloche, presidido por el ingeniero Leonardo Gallo.
El sauce criollo es el único autóctono de nuestro país. Históricamente habitó las costas de nuestro río y hoy está en peligro de extinción local por el uso desmedido de su madera y su reemplazo con especies exóticas.
En 2020 se lo declaró patrimonio natural y cultural de la Comarca, y con asesoramiento del INTA de Bariloche, se decidió avanzar sobre la plantación de esta especie.
En 1779, el comisionado real Francisco de Biedma y Narváez fundó un fuerte en el actual lugar donde se encuentra ahora Viedma-Patagones. Fue uno de los primeros poblados coloniales que el imperio español creó en Patagonia Norte atlántica. En ese momento, los ejemplares de sauce nativo cercanos al fuerte empezaron a ser utilizados. Se realizó una extracción masiva de plantas para construir viviendas, muebles, utensilios, y barcazas para cruzar el río.
En el contexto de la exploración de la biodiversidad del mundo, la especie fue descripta en 1805 como Salix humboldtiana por el botánico alemán Carl Ludwig Willdenow. Le puso “humboldtiana” en honor a Alexander von Humboldt. Durante su viaje a bordo del HMS Beagle, el naturalista inglés Charles Darwin registró el trayecto a través del río Negro el 24 de julio 1833 y redactó: “El río tiene una anchura de 200 a 300 metros y es profundo y rápido.
Gallo dijo a Infobae: “Las numerosas islas, con sus sauces, y los farallones salientes, vistos uno tras otro en el límite septentrional del anchuroso valle vestido de verdor, forman, a la brillante luz del sol, un conjunto casi pintoresco”.
Más adelante, cuando se hizo la campaña militar de la “Conquista del Desierto” sobre el territorio que habitaban pueblos originarios, ya se notaba el impacto de la extracción sobre los sauces. “Ya se habían cortado los bosques en galería de sauce nativo a lo largo de 120 kilómetros de distancia desde la costa hacia adentro del territorio entre el siglo XVIII y XIX, mientras se empezaba a desarrollar el genocidio con las comunidades indígenas”, precisó Gallo, quien es ingeniero forestal por la Universidad Nacional de La Plata, doctor en ciencias forestales por la Universidad de Gotinga, en Alemania e investigador del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) en Bariloche, Argentina.
Desde entonces, “la colonización también implicó la introducción de especies de sauce originarios de Europa y Asia, que eran traídos a América, y alteraron también a las poblaciones de sauce nativo”, comentó el científico. Los sauces exóticos tienen la particularidad de que pueden reproducirse frecuentemente a partir de una simple ramita. En cambio, no es tan común que el sauce nativo se reproduzca a partir de sus ramas. Se trata de una especie con sexos separados en individuos femeninos y masculinos. La polinización de las flores femeninas del sauce nativo es realizada principalmente por insectos. En su medio natural se regenera principalmente a través de semillas dispersadas por el viento o el agua.