Enjuician a policías acusados de violar a dos detenidos
Esta mañana se inició el juicio a dos efectivos de la policía rionegrina acusados de someter a torturas y vejámenes a dos jóvenes que habían sido detenidos momentos antes en el barrio Anay Mapu de Cipolletti. Uno de ellos fue violado con una porra policial. Podría corresponderles una pena de entre 8 y 20 años de prisión.
El hecho se produjo en mayo de 2020, en plena pandemia, cuando los dos sujetos fueron sorprendidos en el interior de una iglesia, donde habían ingresado supuestamente con fines de robo. Hasta allí llegaron el ofician Cristian Cuamuilla y el suboficial Matías Galarce, quienes estaban de guardia en la Comisaría 45.
El fiscal Santiago Márquez Gauna precisó que luego de la detención “les produjeron lesiones de una gravedad tal que se equiparan con una tortura. Los golpearon, los vejaron. A uno de ellos le introdujeron un elemento en el ano. Es un hecho muy grave, es un hecho que tiene que ser llevado a juicio, sobre el que hemos trabajado con los problemas de la pandemia”.
Según la denuncia, los dos policías llevaron a los detenidos hacia el baño del templo y comenzaron a golpearlos con salvajismo. A uno intentaron quemarle la mano y le produjeron lesiones en la cabeza y en las orejas. La otra persona también sufrió graves heridas. Luego Cuamuillan abusó sexualmente a una de las víctimas con un bastón policial. Las lesiones fueron certificadas por la directora del hospital de Cipolletti, Claudia Muñoz y confirmadas por el médico forense.
Márquez Gauna expresó no recordar un caso “con este nivel de humillación hacia una persona privada de su libertad”. Hubo hechos de violencia policial en situaciones de procedimientos o contra detenidos, “pero no con este nivel de vejación”, precisó.
“Quiero dejar en claro que la fuerza policial va más allá de una persona. Es una institución como cualquier otra, formada por distintas personas y colgarle un cartel a una institución por un hecho cometido por una persona, es un error. Son actos extraños que no se ven habitualmente, no son prácticas habituales en la policía de Río Negro”, remarcó.
Ambos policías llegaron a la etapa del juicio en libertad ya que no existía “riesgo de fuga ni de entorpecimiento de la causa”, dijo el fiscal. Ninguno está cumpliendo funciones y en caso de ser encontrados culpables, no podrán volver a la fuerza. El juicio está previsto realizarse en tres jornadas.