2022-04-25

Sigue el alud de estafas en Viedma empleando cualquier modalidad delictiva

Durante el fin de semana, las unidades policiales céntricas volvieron a confeccionar expedientes con nuevos casos de estafas cuyos autores utilizaron todo tipo de ardid para cometer sus fechorías.

Una anciana denunció la sustracción de 5.000 pesos luego de que recibió un llamado telefónico de una sobrina, quien le había solicitado ayuda para reparar su vehículo averiado.

De acuerdo al relato, el grupo de malvivientes que perpetró la maniobra conocía algunos detalles de la familia en virtud de que la sobrina se identificó con el nombre verdadero, y la mujer creyó en el pedido formulado.

Quien se hizo pasar por la sobrina solicitó concretamente que el dinero sea envuelto en una bolsa y entregado a un taxista que llegó a la puerta de su domicilio.

El chofer preguntó hacia dónde debía llevarlo, y la posterior damnificada brindó una dirección familiar donde viven su hermana y su sobrina. Luego el vehículo se retiró.

A continuación la persona que entregó la mencionada suma llamó a su hermana y allí tomó conocimiento de que la sobrina no había sufrido ningún percance con el auto.

Mientras se producía la comunicación, la hermana escuchó el timbre pero no atendió y tampoco pudo divisar si se trataría del mismo chofer.

Sin embargo, el dinero no apareció, y ahora la justicia dispuso una investigación para determinar si el taxista está involucrado o bien participó otra persona que esperó el dinero en la puerta del domicilio de destino.

Por otra parte, trascendió que un vecino de la zona céntrica sufrió el viernes pasado un engaño cuando publicó un aviso en redes sociales con el propósito de vender dos celulares.

Por ese motivo, llegó un joven motociclista –utilizando el nombre de Ismael- hacia su vivienda con quien previamente había tenido comunicación.

El joven ingresó al domicilio observó los aparatos Iphone 7 y 8, tras lo cual el supuesto Ismael se comunicó vía telefónica con su padre decidiéndose por la compra.

Pactaron que la transacción se realizaría mediante un depósito bancario por el monto de 80.000 pesos a una caja de ahorro del dueño de los equipos de comunicación, y posteriormente el vendedor recibió por intermedio de un mensaje de Whatsapp, un comprobante de depósito.

El sábado, el hombre tomó conocimiento de que el mensaje con el comprobante había sido borrado, revisó su caja de ahorro y a continuación verificó que el dinero nunca fue transferido, indicó a la policía.

Como última maniobra, el supuesto Ismael nunca respondió al reclamo del vecino. Hizo lo propio con el padre que sí le respondió prometiendo la transferencia pero tras la exigencia, esa persona bloqueó el teléfono de contacto.

El caso se encuentra en manos del Ministerio Público Fiscal (MPF) que dispuso una serie de medidas para esclarecer la situación.

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