Viedma
Se inauguró la Red Argentina de Suicidología: “Que el que se va a matar no dice nada es absolutamente falso”
Si bien es una problemática de antaño, que tal vez se ocultaba, distintos episodios ocurridos en este corto período de 2022 encendieron las alarmas. Las autoridades ven con cierta preocupación como integrantes de las Fuerzas policiales se quitan la vida de manera drástica, y ante esto se busca que tengan contención.
En lo que compete a Río Negro, durante la mañana de este viernes, en el Centro Provincial de Retirados, Pensionados y Activos de la Policía de Rio Negro, se inauguró un espacio físico para que funcione la filial provincial de la Red Argentina de Suicidología. Vale destacar que si bien funciona dentro de un espacio cedido por la Policía de Río Negro, funcionará en general.
Marcelo Mandri, diplomado en Suicidología, charló con Radio Noticias (105.5) y brindó detalles. En primera instancia, indicó cómo es la manera en la que trabaja esta red de contención. “Es importante aclarar que desde la Red Argentina de Suicidología no observamos casos únicamente de policías, sino que estamos al servicio de la comunidad y lo hacemos de manera gratuita, solidaria y desinteresada. Brindando capacitaciones y asesoramiento en materia de prevención del suicidio”.
“No brindamos tratamientos porque eso le corresponde a Salud. Si bien contamos con psicólogos, psiquiátricos, médicos, profesores en biología y demás profesionales que estén relacionados con el suicidio, aclaro que no brindamos atención. Es algo que le compete al Estado y a Salud y está bien que sea así. Nosotros colaboramos voluntariamente”, agregó Mandri.
Por otro lado, remarcó cómo se llega a una persona que necesita ayuda. “Lo importante para aclarar es que para que alguien pueda entender a un suicida tiene que ser empático. Una persona que no tenga capacidad de empatía nunca va a poder entender lo que le pasa a una persona que está evaluando la posibilidad de su propia muerte. Partiendo desde ahí, nosotros tenemos que conocer que la problemática suicida tiene una historia, esos pensamientos que la persona tiene los tiene por algo, tiene fases que están muy bien definidas y es multicausal”.
Sobre esto, indicó cómo son las distintas etapas: “Una vez que nosotros entendemos eso y podemos conocer cuáles son las fases del comportamiento suicida, cuáles son los mitos que están arraigados en nuestra sociedad, como por ejemplo que el que se va a matar no dice nada, eso es absolutamente falso. Siempre, de alguna manera, implícita o explícitamente, la persona da avisos. Y da avisos, porque lo que está buscando es una ayuda desesperada”.
“Si no escuchamos esa ayuda que nos pide la persona, lo único que hacemos es reafirmar la idea que viene procesando desde algún tiempo, con frases como: 'No sirvo para nada', 'A nadie le importa si estoy o no estoy', entre otras”, indicó el especialista en la materia.
Ya enfocado en los ciclos, explicó cómo se mueven: “Las fases del proceso suicida se divide en tres bloques. Las tres primeras del primer bloque son: acumulación de problemas, acumulación de conflictos y la crisis. Esto es algo que tenemos todos, pero lo que no tenemos todos es la acumulación que lleven a un conflicto. Y el tema acá es que en el conflicto interviene la emocionalidad. Al problema lo manejas a través de la razón, pero en los conflictos interviene la emoción, que después te lleva a la crisis. y de acá ninguna persona sale sola, sin ayuda”.
Sin esa contención, el seguir alcanzando etapas lleva a una peligrosidad que puede ser fatal. “Existe la posibilidad de que la persona avance a la cuarta fase, que son los pensamientos negativos. El suicidio es una conducta inherente de la persona, nadie está ajeno”.
“Con la llegada de los pensamientos negativos se puede avanzar a la quinta fase, que es cuando el suicida no sólo empieza a evaluar hacerlo, sino también de que manera lo va a hacer. Empieza a planear cuándo lo va a hacer, qué método va a utilizar, si se van a arrojar desde las alturas, van a visitar el lugar, observan. En la gran mayoría se planea todo, aunque hay otros, pero son los menos, como los por impulso”, comentó.
Sin que el individuo en cuestión reciba el apoyo, se avanza. “Cuando se llega a la fase 6, aparece la tentativa de suicidio, sólo puede intervenir la persona especializada. Acá ya existe peligro real de que lo va a hacer".
La fase 7, según indicó el profesional, es cuando el suicidio es consumado. “Paradójicamente, acá arranca todo de nuevo, porque hay algo que se conoce como posvención, hay un estudio científico que indica que una persona que se quita la vida le modifica la vida a 50 personas más de su entorno”.
“Ahí empiezan las culpas y muchas veces existen repliques de la situación. Se suele dar en hijos de suicidas, que reciben una enseñanza implícita subliminal de parte de la persona que lo cuidó toda su vida, que le enseñó todo lo que sabe, que la muerte es una alternativa para salir de los problemas. Por eso es necesario que esas personas también reciban una asistencia. En eso consiste nuestro trabajo, en tener estas charlas, brindar asesoramiento, anoticiar que el suicidio se puede prevenir”.
*Si necesitas ayuda o conoces a alguien que la requiere, la línea de Asistencia y Prevención al suicidio es el 135