VIOLENCIA EN EL BARRIO PROGRESO
Quiso ayudar, recibió un balazo y quedó con muletas
Una vecina del barrio El Progreso denunció haber recibido un disparo de arma de fuego de un policía luego de un confuso episodio de violencia registrado entre dos hermanos.
La mujer en cuestión hizo la denuncia ante la Fiscalía y pidió ayuda económica debido a que como producto de la herida tuvo que alquilar muletas, cuyo valor ronda los 10 mil pesos.
Denuncia
En conversación con NoticiasNet, Verónica Guenumil, comentó que el hecho se registró el fin de semana cuando se produjo una pelea entre hermanos y “uno de ellos quedó en el piso con un golpe en la cabeza”.
A raíz de esta situación la mujer llamó al 911 y pidió ayuda, fue así que luego de insistir consiguió que fueran la ambulancia y Policía.
Según comentó la mujer, “al llegar el patrullero se bajaron dos policías que fueron a sacar a uno de mis hermanos (el agresor). Lo llevaron y después vinieron más policías".
Agregó que mientras esto ocurría fue a buscar a su madre para que no estuviera sola, pero ella sugirió que vaya a ver al otro hermano que lo llevarían en ambulancia.
Reveló que "entonces salí corriendo y pasé frente a la Policía, y fue ahí que uno de ellos me tiró tres tiros en la pierna y caí sobre el cordón”.
Tras los disparos, denunció que “el policía se fue para el auto y los vecinos que estaban ahí me trajeron agua y me querían levantar, pero no podía. Cuando estaba en el piso escuchaba que uno de los efectivos le reprochaba al otro ´para qué le tiraste, no había que tirar, ella iba a buscar al hermano´”.
Luego de unos minutos de estar tirada en la vía pública fue trasladada en ambulancia a la guardia del Hospital Zatti y ahí apareció el policía que le disparó. "Me pedía perdón, pero yo le decía perdón nada, que me pagara todo lo que hizo”, aseguró.
En la guardia le sacaron los perdigones, pero algunos quedaron, por lo que ayer la mujer debió concurrir nuevamente al nosocomio viedmense.
Prosiguió relatando que “en la guardia me curaron, pero no me sacaron los dos perdigones que quedaron, ahora ando toda dolorida y tengo que usar muletas. Fui a denunciar todo lo ocurrido a la Comisaría 1° y me preguntaron si tenía testigos, le dije que sí porque hay dos vecinos que sacaron fotos de todo lo que pasó”. Al salir de la Comisaría la mujer decidió concurrir a la Fiscalía.
“No puedo dormir de dolor, no me puedo mover y tengo que andar con mi marido para todos lados porque no puedo sola, a pesar de todo esto me llamaron desde un número privado y me dijeron que me estaba pasando de viva”, finalizó Guenumil.
Se estaban peleando pero se unieron para atacar a la Policía