2022-03-28

El choripanero de calle Guido pide piedad: “Sólo quiero trabajar, no quiero planes”

Para mantener su casa y a su hijo sacó el chulengo y empezó a vender choripanes. Le clausuraron su fuente de ingresos y nadie le da una respuesta.

Días atrás, este medio se hizo eco de un puesto de choripán que funcionaba en la intersección de Guido y Juan Manuel de Rosas, en Viedma. Investigando, conocimos la historia de Lautaro, un hombre que vive con su hijo, que no logra conseguir trabajo, pero que busca salir adelante honradamente, sin ir por la más fácil.

Sin embargo, le cayó una inspección y tuvo que levantar su chulengo, porque le explicaron que no se puede vender en la vía pública sin autorización. A raíz de esto, se instaló en su casa, en Guido N° 1484. Abrió una hoja de su portón y se puso a trabajar desde adentro, como le indicaron.

Pero una vez más lo clausuraron, y aquí es donde entra en juego lo moral de lo que indica la ley, que tampoco es pareja, si viene al caso. En una Comarca en la que nos conocemos todos, alcanza con ver los grupos en redes sociales en la que se ofrece comida de todo tipo. Muchos también venden en la vía pública, justamente choripanes en las plazas. Todos vecinos que están en la misma situación que Lautaro, sin trabajo o el que lo tiene, es de manera precaria y necesita un extra.

De nuevo la misma historia, pero con mensajes de apoyo que se multiplican. A través de los comentarios en las redes de este medio se pudo observar el gran respaldo que recibió. A raíz de esto, nos comunicamos con él, que está desahuciado por el momento que está atravesando.

“Estoy embroncadísimo, porque me ponen trabas y no me dejan vender. Me dicen que elaboración se hace a puertas cerradas. Les comenté que no elaboro, que los chorizos los compro, tengo el ticket de compra, siempre lo guardo. Hasta los tickets del pan tengo. Lo único que hago es meter brazas y cocinarlos”, comentó en diálogo con NoticiasNet.

Por otro lado, y más allá de que no le dieron el permiso, prometió volver a abrir, porque ya tiene la mercadería, no se la puede quedar, y además necesita hacer dinero. “Estoy indignado, porque me acerqué, para hacer las cosas bien, pero tienen el no como respuesta. Me dijeron que me van a volver a caer, pero yo voy a abrir igual”.

“Somos todos buscavida, no me voy a hacer millonario, solo quiero mantener mi casa, cubrir las necesidades mi hijo. Y sino que se acerquen y me den un trabajo los que no me dejan trabajar. Yo no quiero planes, no quiero bolsón de comida, no quiero nada de eso, quiero trabajar", agregó.

"Estoy tratando de sacar las cuatro materias que me quedaron del secundario para terminarlo, porque sin el secundario terminado es muy difícil, no te contrata nadie. Pero ya te digo, en el mientras tanto hay que sobrevivir”, finalizó el vecino que no baja los brazos.

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