La atleta González Victorica contó el terrible robo que sufrió en costanera norte
Los atletas de la Comarca se han convertido en blanco de los delincuentes, muchos reportan hechos de inseguridad en los lugares donde suelen correr. Silvia González Victorica sufrió un hecho de esta índole y narró lo sucedido. Además, opinó que hay puntos estratégicos en los que son necesarios mayores controles.
El robo ocurrió el 14 de febrero alrededor de las 16, en la costanera norte, cerca de la bajada de lanchas.
“Entrené sobre costanera de Viedma, ya terminando mi entreno en costanera norte a las 16 pare de correr para terminar las últimas cuadras ya caminando y en ese momento a la altura de la bajada de lanchas una moto con dos personas, que nunca escuché que venían, y seguramente estarían escondidas esperando la oportunidad, se me ponen al lado”, contó.
“El de atrás se baja y saca un arma, en ese momento cerré mis ojos y como tenía mi celular en la mano se los tiré y escondí mi brazo para que no vieran el reloj y lo único que les decía es que no me maten, a 30 mts Justo salen dos personas de una obra y creo que por eso no insistieron y se fueron llevándose mi celular”, siguió
Luego, contó que cuando se fueron, rápidamente pidió ayuda y fue a hacer la denuncia. Gracias a quienes la asistieron pudo identificar el escondite de los delincuentes pero no recuperó el celular.
“No me quede quieta, con la adrenalina que tenía. Las personas salían de la obra y subían a una camioneta, entonces cuando los ladrones vieron que estaban esos pibes desistieron de hostigarme, salieron a fondo en la moto”, dijo.
“Les pido que me ayuden (a la gente de la obra), que los corran y ellos lo hicieron. Estaba a 500 metros de mi casa y fui corriendo a llamar a la policía. Agarré mi vehículo y regresé al lugar. Volvieron quienes me ayudaron y me mostraron donde entraron, me fui derecho a la comisaría, pero no pudieron hacer nada, no pueden allanar un domicilio hasta que venga un fiscal. Esto pasó hace un mes y nunca me llamaron para nada”, agregó.
En cuanto a las sensaciones que le quedaron después de lo sucedido ya con menos adrenalina, predominaron el miedo y la impotencia.
“Es miedo a que te quieran robar o que te puedan hacer algo, porque no sabes en qué situación están algunas personas. Lamentablemente es muy feo la sensación de miedo e impotencia”, señaló.
“Es horrible, la primera sensación es impotencia que en una situación así no podes hacer absolutamente nada. Por suerte, no me agarraron, no me tocaron, porque les tiré el celular y gracias a Dios estaban estas personas cerca, que creo que cuando las vieron hizo que no hicieran más nada”, prosiguió .
“Después te queda la impotencia de sentirse inseguro, de salir a entrenar, hacer algo que te gusta, que lo necesitas, que es parte de tu vida y que se convierte en un temor. No podes salir con tu cel, ya no lo hago, pero sin reloj no puedo entrenar”, acotó.
A pesar de lo vivido, aseguró que no quiere que le gane el miedo y con más recaudos continúa entrenando pensando en las próximas competencias, ya que el en abril correrá los 21k de San Martín y en invierno son los nacionales de montaña.
Por último, al ser consultado sobre una alternativa que permita una mayor seguridad durante los entrenamientos, opinó que hay puntos estratégicos que necesitan mayor control.
“Creo que hay lugares estratégicos, más allá de la plena costanera, que si vos andas en horarios normales no tendría que pasar nada. Pero hay otros lugares como donde me pasó a mí, que es en la zona de la bajada de lanchas. en la costanera norte, que está como sin terminar, que hay un yuyal, algunas personas lo usan para esconderse”, sostuvo.
Esa parte de la costanera norte está desprotegida, se llena de gente en cualquier horario tomando alcohol y drogándose. Son puntos donde tendría que haber un control más fuerte, no solo en la noche, también en la siesta o en los horarios que baja el flujo de gente que anda por la costanera”, concluyó.