"Era una cirugía relativamente simple y corta": así fue el padecimiento de Joaquín en el hospital Zatti
Viedma sufrió una consternación por el caso de Joaquín Rodríguez, un nene de 5 años que padeció una mala praxis por parte de la médica pediátrica Fernanda Torres, en 2019.
Ayer se la declaró culpable porque su falta “encuadra dentro de los riesgos médico permitidos durante un drenaje pleural (como es la punción de un pulmón)”, pero éste “terminó con una grave impericia en su profesión, al no solucionar ese neumotórax durante horas”.
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Al darse a conocer la noticia, otros vecinos denunciaron que la doctora siguió operando en el hospital público mientras esperaba su sentencia.
El abogado querellante Damián Torres, dialogó en Radio Noticias y explicó: "Fueron varios meses de proceso, donde los papás esperaban llegar a un juicio y dentro de ese juicio que se deslinde la responsabilidad de esta médica cirujana y obviamente esperaban un veredicto de culpabilidad que al llegar fue lo esperado, aunque se vivió con bastante dolor en función de la situación de su hijo".
El letrado expuso que el niño tiene un daño irreversible y "para ellos fue un poco de justicia todo esto".
Torres detalló: "Nosotros cuando ingresamos como querellantes empezamos a analizar la responsabilidad de todos los médicos que habían intervenido en el hospital. Al principio, fuimos con una posición de ver qué había pasado y quiénes eran los responsables. Empezamos a analizar a todos los que intervinieron en esa cirugía, que era relativamente simple y corta. El niño llegó con una neumonía en el hospital Zatti, le hicieron estudios y se detectó que tenía líquido en un pulmón, que había que hacerle un drenaje pleural y ahí entró al quirófano, siendo un niño sano que podía hablar, correr y hacer todas las cosas que un niño de 5 años puede hacer".
El abogado, prosiguió su relato: "Cuando le devolvieron el niño a sus papás se lo devolvieron sin poder hablar, sin poder caminar, no puede alimentarse, no puede controlar esfinteres, en un estado caótico que lo llevó a estar más de un año en Buenos Aires en una situación bastante compleja".
A partir de allí, se hizo un estudio pormenorizado y "lo que fuimos viendo fue que el niño cuando ingresó la médica hizo una punción y le intentó colocar el tubo de drenaje pleural. En la punción se produjo un pinchazo del pulmón, que puede ocurrirle a los médicos porque los niños tienen un cuerpito mucho más chico y hay poco espacio entre el pulmón y la cavidad donde está el líquido pleural. Esto puede ocurrir, pero al pinchar el pulmón se empezó a contraer, presionó el corazón y el niño tuvo una descompensación. El nene entró en paro y ahí los anestesistas junto con el médico pediátrico lo reanimaron y lo lograron sacar de esa situación de paro".
Pese a esto, indicó que la médica Torres "nunca pudo drenar el aire que había provocado, que se llama neumotórax y al no poder drenar el aire el pulmón siguió colapsado durante muchas horas y el niño no tuvo buena oxigenación en la sangre ni le llegó bien la sangre al cerebro. Entonces, estar más de tres horas en esa situación lo llevó a esta situación".
"La cirujana tenía que resolver ese neumotórax y no lo hizo, recién tres horas después vino otra médica cirujana que logró colocar el tubo de tórax y el niño pudo salir de esa situación, sin perjuicio de los daños irreversibles que quedaron", amplió.
Condena
Torres se refirió a la sentencia, que en función de los daños fue de lesiones gravísimas culposas, con lo cual tendrá una inhabilitación para ejercer la medicina de 1 a 4 años.
Mientras tanto deberá realizar cursos y capacitaciones para que cuando regrese haga sus tareas con más rigurosidad.
Luego, se procederá un juicio civil por los daños y perjuicios y los gastos que conlleva la atención del niño.
"Es una familia humilde que está haciendo un esfuerzo gigantesco y alguien se va a tener que hacer cargo", sumó.