¿Cuál fue su impericia?
La Fiscalía informó los argumentos por los cuales la médica Fernanda Torres fue condenada
Ayer los padres de Joaquín Rodríguez, un nene que sufrió una mala praxis de una médica del hospital Zatti, gritaron justicia cuando se determinó la culpabilidad de laa profesional.
El Ministerio Público Fiscal, representado por Paula Rodríguez Frandsen, hizo una pormenorizada recopilación de pruebas en contra de la doctora Fernanda Torres y eso detonó en el fallo final del Juez de Juicio Guillermo Bustamante.
Lee también: Declararon culpable a Fernanda Torres, la médica que dejó postrado a un nene de 5 años
El delito del cual se la consideró autora es el de lesiones gravísimas culposas y por el mismo la Fiscalía pedirá en la audiencia de cesura, además de la condena, la inhabilitación para el ejercicio de la medicina.
Dicha instancia requerirá un nuevo ofrecimiento de prueba que podrá efectuarse durante los próximos cinco días, luego de los cuales la Oficina Judicial fijará fecha para realizar la audiencia.
La sentencia fue en línea con los argumentos que la acusación tanto pública como privada había esgrimido al momento de requerir que sea declarada responsable penal.
En el marco de los mismos la Fiscal Paula Rodríguez Frandsen había argumentado que “a través de los testigos presentes durante los dos días de debate oral y público se ha acreditado que las lesiones gravísimas que padece la víctima son fruto del incorrecto accionar de la cirujana Torres”.
Luego de aclarar que el diagnóstico y el tratamiento inicial “fue correcto”, agregó que si bien el error cometido posteriormente “encuadra dentro de los riesgos médico permitidos durante un drenaje pleural (como es la punción de un pulmón)” el mismo “terminó con una grave impericia en su profesión, al no solucionar ese neumotórax durante horas”.
“La solución provino – en cambio- de otro profesional”, enfatizó.
El hecho se produjo el 10 de septiembre de 2019, en horas de la tarde en el Hospital Zatti de Viedma, cuando Torres efectuó un procedimiento quirúrgico del niño.
Entre los extremos acreditados la Fiscal mencionó que el niño ingresó al quirófano sin un neumotórax hipertensivo tal como lo demuestra una placa y que “antes de la intervención estaba compensado hemodinamicamente”.
“Fue la imputada quien provoca el neumotórax hipertensivo que deviene en paro cardiorespiratorio y que no se resuelve sino hasta un par de horas después en otra sala y por parte de otro profesional”, amplió la Fiscalía.
En el transcurso de ese tiempo “el pulmón del niño estuvo colapsado, comprimido sin lograr una ventilación 100 % efectiva” produciendo las graves consecuencias que hoy padece el niño.