Denuncian mala praxis en el hospital de Viedma
La familia de un paciente del hospital Artémides Zatti ayer realizó una protesta frente a las puertas del hospital Artémides Zatti, para denunciar a un médico por presunta mala praxis.
Lorena Velarde detalló que su hijo Marcos, de 18 años, fue diagnosticado hace dos meses con el Síndrome de Guillain-Barré y comenzó a ser tratado por un profesional del hospital.
Este es un trastorno poco frecuente en el cual el sistema inmunitario del organismo ataca los nervios. Los síntomas comienzan como debilidad y hormigueo en los pies y las piernas que se extienden a la parte superior del cuerpo. También se puede producir parálisis.
En diálogo con El Delitómetro, expuso: “Él estaba bien, estaba en recuperación, el doctor Urban del hospital Zatti fue quien le dio el alta”.
Sin embargo, agregó: “Cuando lo veía con dificultades siempre llamé al 911 y una vez Urban nos dio su número por cualquier cosa que pase con Marcos, pero fue sólo para clavarnos el visto, porque nunca fue capaz de responder un mensaje”.
“La última vez que le escribí a Urban fue cuando le pregunté si Marquitos se podía tomar un Tafirol porque estaba con 38.6 de temperatura. Me levanté al otro día, no obtuve respuestas y me había bloqueado”, sostuvo la mamá.
Añadió que “muchas veces pedí al enfermero para Marquitos y –el médico- me dijo que no era necesario porque Marcos ya se tenía que estar levantando, andar caminando, ir dejando los pañales, y cuando vine a pedir una cama más grande para que Marcos se pueda esparcir mejor, él siempre me decía que no, que no era necesario, que Marcos ya tenía que estar bien”.
La mujer sostuvo que “me lo dejaron a mi hijo y hoy nos enteramos que él tenía que haber tenido un seguimiento cada tres meses por su situación”.
Finalmente, el pasado 5 de Marzo volvió a ingresar al hospital con dificultades para respirar. “Le agarró un paro cardiorrespiratorio, y desde ese momento entró en terapia y ahora está luchando”, remarcó la madre de Marcos.
“Nosotros queremos justicia por mi hijo porque él quiere vivir y él está luchando y nosotros no sabemos qué hacer”, cerró.