Verónica Lozano contó la experiencia sobrenatural que tuvo luego de su operación en Aspen
Este lunes, Verónica Lozano regresó a su programa “Cortá por Lozano” luego de su accidente en Aspen, en el que cayó de una aerosilla a 7 metros de altura. Sus compañeros quisieron saber los detalles de su recuperación y, entre otras cosas, la conductora reveló una emotiva experiencia sobrenatural que vivió la noche siguiente a su primera cirugía.
“El día que me opero, a la noche, tengo un sueño con un señor muy grande. Me dice: âDecile a mi nieto que yo estoy muy orgulloso de él’. Me emociona... Esa noche, también entre sueños, estaba mi mamá, Makita, mi tío. Tuve una conversación con todos los seres queridos que no están más. Eso fue como más consciente tal vez. Fue re lindo", comenzó a relatar Lozano.
Agregó: “A la mañana siguiente viene el Dr. Farruqui, para preguntarme cómo estaba. Y yo adentro mío decía â¿Le digo al Dr. Farruqui? Va a decir que estoy re loca’. Y le digo: âPerdone, doctor. ¿Usted tiene un abuelo?’”.
La respuesta del médico fue: “A mi abuelo lo habré visto una o dos veces en mi vida pero es alguien muy importante para mí. Es el papá de mi mamá”. Ante eso, Vero le comentó: “Dice su abuelo que está muy orgulloso de usted” y luego contó que el hombre se puso a llorar.
Además, confesó que el profesional le señaló: “Es muy fuerte esto que vos me contás porque para mí fue una persona muy importante, que siempre fue una inspiración muy grande. Yo por eso, opero gente. Por estas cosas también".
Por último, la conductora dio más información sobre su experiencia paranormal, y ahondó en la conexión especial que tuvo con sus seres queridos que ya partieron. "Yo tenía una necesidad de conectar y agradecer porque la verdad lo que me pasó fue espantoso. Agradecida de que no haya sido otra cosa peor. Pero claramente hubo algo más allá, superior, que me rescató", expresó.
“Sentía que no sólo a mi creencia había que agradecerle sino a aquellos seres que desde algún lado también estuvieron ahí presentes. Entonces fue como una conversación. Empecé con mi mamá y le agradecí por haberme cuidado, por estar pendiente de mí, por haberme protegido en esa caída. También a mi tío Polito que es hermano de ella, padrino mío. Era un diálogo, en realidad yo me expresaba y por momentos algo me decían: âPara eso estamos, todo va a estar bien. Nada va a pasar’”, compartió.