La emocionante historia de Elizabeth y sus tres gatas de la buena suerte
Elizabeth Scarcello, una mujer que vive en la calle 40 de El Cóndor, dejó un sentido mensaje en uno de los grupos más populares del balneario. Allí, hizo una sentida reflexión en torno a la situación de abandono de varios animales.
En su relato, expuso: “Cuando me mudé con mi gatita a una casa sobre la calle 40, una a una, empezaron a venir 3 gatitas negras. Primero una, luego la otra, yo creí que tenía visiones, porque todas eran ‘panteritas’ de ojos verdes ¿Si estaba en condiciones de darles de comer y atenderlas a todas? No. Pero no podía ignorarlas”.
Asimismo, explicó: “Eran de la vecindad. Nadie había actuado hasta el momento. Y si no quería que la película terminara mal, había que ocuparse y jugársela. Castré a PRUSIA y ella me adoptó a mí. Ayer –por el sábado- junto con Soledad, una vecina de la misma manzana, castramos a MAMUSHKA y se está recuperando”.
Agregó: “Ahora falta PRINCESA. Acá está ella, con el último bebé que tuvo. No llegamos económicamente para evitar que quede preñada, pero nos proponemos que ya no suceda. Porque nos duele verlos sufrir maltrato, hambre, enfermedades... No queremos mirar para otro lado. No queremos que alguien los lastime. No queremos reproducción y multiplicación sin control. Si se multiplican, queramos o no, es responsabilidad de todos”.
Y amplió: “Con quejarse, discutir, o simplemente escribir comentarios no logramos nada. Pura catarsis, y todo sigue igual. Entendemos que haciendo, entre todos, es como se avanza. HAY MAS GATITOS EN DOS BALDÍOS CERCANOS ¿Vamos a seguir mirando para otro lado? ¿O vamos a avanzar colaborando un poco entre todos?”
Lamentó que “la naturaleza no espera los tiempos de la llegada del quirófano móvil”, pero apuntó finalmente: “Se siente bien hacer bien a los más indefensos. Es bueno para la salud comunitaria de EL CÓNDOR (física, emocional y espiritual). Y habla de nosotros, como vecindad”.