2022-02-21

¿Es lo mismo contagiarse de COVID vacunado que sin ella?

El esquema completo de vacunación brinda un efecto protector contra la enfermedad grave y la hospitalización.

Ante el estallido de contagios que la tercera ola de la pandemia por COVID-19 tuvo en el país, y la manera en que la variante Ómicron del SARS-CoV-2 se volvió dominante en el mundo, más de una persona se habrá preguntado acerca de la eficacia de las vacunas.

Según un estudio realizado con la variante delta y publicado en el "New England Journal of Medicine", las personas vacunadas eliminan el virus de su organismo en aproximadamente cinco días, en comparación con los siete días de las personas que no están vacunadas.

Según muestran investigadores de la Universidad de Oxford en otro estudio, aún sin revisar, los contactos estrechos de personas vacunadas se contagiaron menos que los de personas sin vacunar. Y entre las personas vacunadas, se encontró que las personas que habían recibido dos dosis (de cualquier vacuna) transmitieron menos a sus contactos que las personas que solo recibieron una dosis.

Existen numerosas evidencias que demuestran que las personas vacunadas tienen muchas menos posibilidades de sufrir Covid-19 de forma grave, incluidas muchas menos posibilidades de hospitalización y muerte.

En uno de los últimos estudios, realizado por los Centros para el Control y Prevención de las Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés), se demostró que tener inmunidad, ya sea por vacunación o infección previa, protege contra la hospitalización por Covid-19 causada principalmente por las variantes alfa y delta.

En el Reino Unido se han realizado dos estudios que examinan la relación entre la variante ómicron, la vacunación y el riesgo de hospitalización.

En ambos estudios se encontró una reducción importante en el riesgo de hospitalización para los casos de ómicron después de tres dosis de la vacuna, en comparación con aquellos que no estaban vacunados.

El hecho de que el virus vaya mutando y generando nuevas variantes probablemente también influye en este descenso de la protección y en el aumento de reinfecciones. Está claro que las vacunas no evitan el contagio al 100% porque el virus consigue multiplicarse. Es decir, no proporcionan una inmunidad esterilizante.

Sin embargo, gracias a ellas, se ha conseguido disminuir la gravedad y mortalidad de la enfermedad y las hospitalizaciones. Además, en cierta medida, disminuyen el grado de transmisión del virus, como hemos visto anteriormente. La perspectiva de conseguir vacunas más completas, que además de protegernos contra la enfermedad grave, eliminen el virus y eviten contagios, se abre como una de las soluciones más optimistas en un futuro. Esperemos que no muy lejano.

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