2022-02-16

FERIA MUNICIPAL DE VIEDMA

Salvo el precio de la lechuga, este corredor se presenta como un alivio para los bolsillos

Ante la delicada situación económica que atraviesan las familias, potenciada por la crisis que originó la pandemia del coronavirus, la Feria Municipal se ha transformado en los últimos tiempos como una importante herramienta para el acceso a alimentos con menos intermediación y a menores precios.

Como proliferan los productos de estación, y algunos cosechados en la colonia agrícola del Valle Inferior, se presentan como una alternativa frente a la gran escalada de precios dentro del mismo rubro, y en líneas generales de comercialización. En enero, un índice privado señaló un incremento superior al 17% en verduras.

En el casi centenar de puestos se encuentran el zapallo anko a 80 pesos el kilo (y que se consigue de la producción local entre octubre y mayo), el tomate redondo a 100 (dos kilos por 180), las ofertas de choclo se observan entre tres o cinco unidades por 100, el morrón a 250, el kilo de cebolla a 80, la ciruela a 200 los dos kilos, los duraznos a 150, la sandía a 50 con tendencia a la baja y las peras a 100. Estos valores están ligados a la gran producción que hay en las chacras.

Aun cuando las papas provienen de otra provincia, hay carteles ofreciendo el kilo a entre 50 y 70 pesos, y se estima que podrá bajar cuando entre a los puestos la producción de Guardia Mitre.

Si bien este gran mercado al aire libre también está sujeto a los vaivenes de la economía, en el precio incide –principalmente- el volumen de producción. Por caso, la lechuga escasea a raíz de las últimas lluvias que en las chacras, entre el calor y la humedad, quemaron plantas, en consecuencia el precio ronda los 400 pesos.

“Como esto es del productor al consumidor, no hay gran variedad de precios, y por lo tanto la gente viene a buscar una amplia gama de productos, y de paso socializa porque se encuentra con vecinos y amigos que hace mucho tiempo que no se ven”, destaca ante NoticiasNet Juan Ventura, uno de los 94 feriantes.

“Esta es la única pyme que se mantiene activa, con entidad social y con un valor incalculable, y la gente tanto en temporada de producción local o fuera de ella, algo se lleva”, señala José Avillo Soto, miembro de la comisión de feriantes.

Calculó que este mercado a cielo abierto es visitado por unas 10.000 personas durante los dos días de funcionamiento semanal. Las actividades son los martes y sábados de 8 a 16 en esos puestos en lo que se complementan con ofertas agroecológica, indumentaria y venta de plantas.

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