DESPUÉS DEL COVID-19
Coronavirus: cuál es la secuela que padecen una de cada tres personas mayores de 65 años
Un nuevo estudio en los Estados Unidos descubrió que uno de cada tres adultos mayores puede desarrollar alguna afección relacionada con el “Post COVID-19″.
De la investigación se desprende que casi un tercio (32 de cada 100) de los adultos mayores que habían tenido la enfermedad COVID-19 en 2020 desarrollaron al menos una nueva afección que requirió atención médica en los meses posteriores a la infección inicial.
Las afecciones que tuvieron afectaron a una serie de órganos y sistemas importantes, como el corazón, los riñones, los pulmones y el hígado, así como a complicaciones de salud mental.
Los resultados muestran que entre los individuos diagnosticados con COVID-19 en 2020, el 32% buscó atención médica en el período post-agudo por una o más afecciones nuevas o persistentes. Ese porcentaje fue un 11% más alto que el grupo de comparación de 2020.
En comparación con el grupo que no había tenido la infección en 2020, los pacientes con COVID-19 tenían un mayor riesgo de desarrollar una serie de afecciones que incluían insuficiencia respiratoria (un extra de 7,55 por cada 100 personas), fatiga (un extra de 5,66 por cada 100 personas), presión arterial alta (un extra de 4,43 por cada 100 personas) y diagnósticos de salud mental (un extra de 2,5 por cada 100 personas).
En el grupo de comparación con el año 2019 se obtuvieron resultados similares. Sin embargo, en comparación con el grupo con enfermedades virales del tracto respiratorio inferior, sólo la insuficiencia respiratoria, la demencia y la fatiga mostraron diferencias de riesgo mayores de 2,39, 0,71 y 0,18 por cada 100 personas con COVID-19, respectivamente.
Los individuos ingresados en el hospital con COVID-19 tenían un riesgo notablemente mayor para la mayoría de las afecciones, pero no para todas. El riesgo de varias afecciones también aumentó para los hombres, para los de raza negra y para los mayores de 75 años.
Se trata de un estudio observacional, por lo que no se puede establecer la causa de las diferencias entre los grupos, y los investigadores reconocen algunas limitaciones, como el hecho de que algunos diagnósticos podrían no representar realmente una nueva afección desencadenada por la infección por coronavirus.
Las personas con la condición post COVID-19 pueden tener dificultades para funcionar en la vida cotidiana. Su afección puede afectar a su capacidad para realizar actividades cotidianas como el trabajo o las tareas domésticas, según advirtió la Organización Mundial de la Salud. A diferencia de la fase aguda de la infección por el coronavirus, el “Post COVID-19″ no se transmite a otras personas.
La investigación fue realizada por científicos de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard y la empresa Optum Labs en los Estados Unidos y por Optum Global Advantage, con sede en Irlanda.