El “detectorismo”, un insólito hobby al alcance de la mano y que puede tener premios en oro
El arte de juntar objetos en superficies, pasar un momento recreativo, reunir amigos, y de vez en cuando encontrar oro en playas marítimas o costa del río Negro, puede transformarse en un placentero pasatiempo.
Este hobby, al que cualquier persona puede acceder, cada vez tiene más adeptos que los practican por gusto y de forma recreativa en el tiempo libre. A veces, esta vía de escape para aliviar el estrés, sacude a terceros sorprendiéndolos cuando se ve a los aficionados en la costanera de esta ciudad o bien en el balneario El Cóndor.
“Esto no sólo es una búsqueda de un tesoro –que puede aparecer como los anillos de oro encontrados- sino que además el detector de metales sirve para conectarte con la naturaleza y uno se mete en otro mundo”, destaca Aldo Roussiot, uno de los 20 “hobbystas” que visitan las zonas más bellas de la ciudad en el río y en el mar y que encontraron un hueco recreativo que comparten.
Advierte ante NoticiasNet que “acá nadie se hará rico con esto, y así como nos divertimos, surgen también momentos indignantes con la gran cantidad de mugre que encontramos en las playas”.
Pone como ejemplo que cuando baja la marea suelen hallarse plomadas y anzuelos de las madres de pesca, peligrosas estacas metálicas y alambres de construcción que puede lastimar a alguien y gran cantidad de latas de cerveza y tapas de botella. En definitiva, con su actividad, los “detectoristas” se transforman en protectores del ambiente.
Roussiot aclara que “a veces no se encuentra nada, y en otras oportunidades en que hubo sudestada, el mar trae de todo” como el caso de la basura metálica.
Este “hobbysta” tuvo otra satisfacción en el desarrollo de esta aptitud. En una oportunidad, como si fuera busca una aguja en un pajar, encontró un anillo de oro. Como es docente, lo contó en su escuela, una compañera lo escuchó y en el boca a boca, ubicó a la dueña. “La alegría que tenía esa mujer cuando recuperó el anillo”, recordó.
Los cultores de este pasatiempo emplean unos equipos para detectar metales (como si fueran una pequeña y liviana aspiradora) denominados “multifrecuencia”. Trabajan sobre distintas superficies distinguiendo suelos de río, mar, playas y campos que tiene distintos tipos de minerales.