Violencia de género
Viedma: denuncian a un violento machirulo apañado por su mamá
Hace pocas semanas una joven denunció a un presunto amigo que intentó abusar de ella en un departamento. La misma damnificada hizo viral ese episodio, que allegados y amigos intentaron ocultar bajo un manto de complicidad y machirulismo.
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Lamentablemente, a diario se siguen repitiendo situaciones de violencia de género en personas y en parejas cada vez más jóvenes.
Eso mismo le pasó a una adolescente de Viedma, quien compartió su historia con un ex de hace tres años. En su momento tuvo mucho miedo y no se animó a hablar, pero ahora hizo una masiva difusión para alertar a otras chicas que estén pasando por lo mismo.
En su escrito, expuso: “Hace 3 años aproximados conocí a mi ex, era todo color de rosas. Hasta que no mucho después empezaron peleas, gritos, agarradas de cuello, de brazos, tiraba cosas a la pared, mucha manipulación, celos tóxicos de ambos, enojos por fotos, por miradas, porque era muy escotado el top o muy corta la pollera”.
Prosiguió: “Yo me enojaba, pero aun así lo dejaba pasar siempre. Pasó un tiempo y me sentía apagada, sin ganas ni siquiera de ver a mis amigos, adelgacé, no comía de lo mal que me hacía sentir esta relación. Algunas veces me cortaba las muñecas y piernas, me comparaba y tenía celos de cualquier chica que él saludaba o veía, vivía con él encerrada y no hacía nada más”.
Agregó que una noche estaban mirando una película y “se enojó porque agarré el celu para responder”. A partir de esa acción, discutieron y el violento la agarró de los pelos y sufrió un esguince en un dedo.
Según su descargo, tuvo que dormir obligada en su casa y allí le siguió pegando.
No sólo eso, sino que al día siguiente le contó lo ocurrido a su suegra y la madre de su exnovio no tomó su denuncia con seriedad.
La damnificada, y acá ya no hay que juzgar desde la comodidad de un teclado y sin haber pasado el terror en carne propia, continuó con la relación por temor a lo que podría pasar si se separaba. El click final para romper vínculos fue cuando su suegra la echó a los gritos. En textuales palabras, dijo: “¿Qué hace esta puta de mierda acá? que salga de mi casa porque la voy a cagar a trompadas”.
Finalmente, la chica juró no verlo nunca más. Dio vuelta la página, pero todavía sigue viviendo con esos horrendos recuerdos y convocó a todas las mujeres que estén pasando por algo similar a que logren denunciar.
La línea 144 está disponible todos los días, durante las 24 horas, para casos de violencia de género.