Quejas por la mugre que dejan muchos de los que usan los fogones: “Es algo de todos los días”
En pleno verano, con temperaturas que invitan a pasar el mayor tiempo posible al aire libre, la zona de los fogones, en Viedma, se convirtió en uno de los lugares ideales. La posibilidad de prender el fuego y comer algo a la sombra de las platas se presenta como un gran plan.
Si bien los fines de semana son los momentos en los que más se usan, de lunes a viernes también hay mucha gente. Alcanza con darse una recorrida por el lugar para darse cuenta. Sin embargo, esto tiene una parte negativa. Un gran porcentaje de los que va no tiene ningún reparo en dejar su mugre ahí, a la vera del río.
Un vecino que suele ir, pero que hace los deberes y cuando se va se lleva todo, hasta los residuos, no oculta su indignación porque no todos hacen lo que él. Vasos de plástico, servilletas de papel, bolsas, latas de cerveza, botellas de plástico y de vino, son la postal diaria.
Indignado, pero con ganas de que esto cambie, tocó puerta en distintos organismos, como para que por lo menos, si ahí no lo resuelven, que le digan dónde ir. Ya que la gente que es así no va a cambiar, la idea es que alguien controle, que haya cámaras, para que se puedan aplicar multas, o se tome alguna medida.
“Yo paso siempre por ahí y la mugre está siempre. Parece un basurero el lugar, y lo más triste es que todo eso, con el viento, va a parar al río. Hice reclamos pero mucho no les importó”, e queja Néstor, un vecino enojado, y con mucha razón.