2022-02-03

DENUNCIA AL PARADOR QUE NO ESTABA HABILITADO

El desgarrador relato de una madre: Vacacionaban en familia y uno de sus hijos murió ahogado

Valentina Bolla junto a su marido, su sobrino, y tres de sus hijos, eligieron Mendoza como destino turístico para vacacionar. Habían emprendido el viaje el pasado 16 de enero desde la localidad de José C.Paz.

Joaquín Fernández, el cuarto hijo de los seis que tiene Valentina, murió ahogado en el parador "Bahía Los Sentidos" que no estaba habilitado y tampoco tenía una sala de primeros auxilios.

"Después nos enteramos que ese lugar no estaba habilitado como balneario. No había ningún socorrista, ni ambulancia, ni nada para dar primeros auxilios. Eso tiene que existir, porque son lugares privados, en los que uno paga una entrada. A mí me interesa que se haga algo para que esto no vuelva a pasar, porque a mi hijo ya nadie más me lo va a devolver", dijo Valentina en diálogo con Crónica.

Eran siete días. Una semana completa para disfrutar en familia hasta el domingo próximo, que caía 23. La fecha de regreso también había sido contemplada en base a que Joaquín, tenía que rendir dos materias que se había llevado en diciembre

El jueves 20 de enero, no tenían nada planeado, contó Valentina. Por eso hicieron caso a la recomendación de la mujer de las cabañas que alquilaban quien les aconsejó visitar la represa de Los Reyunos, uno de los centros turísticos principales que ofrece la ciudad de San Rafael. "Los míos son muchos del agua, entonces decidimos ir ahí", dijo Valentina haciendo referencia a sus hijos.

"Todos los balnearios estaban llenos, porque nosotros habíamos salido tarde, entonces caímos de rebote en uno que se llamaba Bahía de Los Sentidos que era el único en el que había lugar", recordó.

"Preguntamos si estaba permitido meterse al agua y nos dijeron que sí porque había playita", remarcó Valentina.

Entonces todos emprendieron su aventura acuática al río "Los Espejos", llamado así por la característica particular que presenta en "el que el agua está quieta", a unos cien metros aproximadamente de donde estaban situadas las mesas, en las que Valentina se había quedado sola tomando mate.

No llegó a cumplirse la media hora que vio a su sobrino corriendo hacia ella. "Me dice que Joaquín se había ahogado. Yo pensé que era una joda para que yo vaya al agua, hasta que me di cuenta que no y salí corriendo", recordó.

Al llegar visualizó que había un tumulto de gente en medio de un clima de desesperación total, en el que logró identificar a su hijo Joaquín a quien sacaban desvanecido del agua hacia la orilla. "Entre los turistas por suerte había médicos que empezaron a hacerle RCP constantemente. Se turnaban entre un médico y una médica", relató Valentina. Después de 25 minutos de practicarle tareas de reanimación, lograron hacer reaccionar a Joaquín, que empezó a vomitar, "y hasta le volvió el color", manifestó.

"La médica dijo que había que llevarlo urgente a que lo atiendan porque Joaquín tenía pulso y respiraba. Yo pensé que mi hijo vivía", expresó Valentina. Lo cargaron en una camioneta y lo llevaron durante 25 minutos por camino de ripio una salita de primeros auxilios situada en el pueblo 25 de Mayo. 

Aunque le colocaron un desfibrilador y lo conectaron a un tubo de oxígeno, no hubo mucho más por hacer. "Ya era tarde. Al rato salen y nos avisan que Joaquín había fallecido", relató Valentina quien recordó que en ese momento "se le cayó el mundo abajo".

"No queres creer que tu hijo ya no está, cuando hace media hora estaba vivo. Porque del balneario mi hijo salió respirando y con pulso, pero no estuvieron los elementos necesarios para asistirlo. Esa es mi lucha", reclamó.

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