RIESGOS POR DERRUMBE EN LOS ACANTILADOS
Hacen oídos sordos y ponen en peligro sus propias vidas
No son suficientes los antecedentes en la zona respecto de los derrumbes constantes de los acantilados patagónicos, para que decenas de personas tomen conciencia y se alejen de la barranca en oportunidad de disfrutar un día de playa.
A pesar de las constantes advertencias de los guardavidas, son decenas los veraneantes que optan por desafiar el peligro, poniendo en riesgo sus propias vidas.
El fin de semana fue muy aprovechado para disfrutar del calor y del sol en la costa atlántica, y festejar también así la llegada del nuevo año.
La hora de la pleamar coincidió con el pico de calor, y muchos de los veraneantes vieron reducidos los espacios, ocupando varios de ellos lugares debajo de los acantilados.
En la playa de La Lobería, y tal como lo muestra la imagen, los presentes se agruparon contra la barranca agravando el peligro, obviamente corridos por la crecida de la marea.
La postal negativa se repite en varios lugares, pese a las advertencias y la cartelería.
En la oportunidad de programar las acciones de Defensa Civil durante la temporada, se resolvió establecer un cerco con cinta de demarcación sobre los lugares más peligrosos a fin de evitar la permanencia de personas en esos espacios delimitados.
También se resolvió continuar con las acciones preventivas con los mensajes los guardavidas.
Desde la Municipalidad de Viedma recordaron que este tipo de fenómenos aumentan con la llegada del verano, debido a que el viento y las altas temperaturas son un gran generador de derrumbes.
La comuna alertó que es de suma importancia que las y los veraneantes cuenten con información sobre el estado de las mareas ya que en algunos sectores el agua encierra a las personas contra el acantilado.