Un policía se encadenó a un caño porque no puede ver a sus hijas
Jonathan Frego, un policía de la Caminera de Cipolletti, llegó al extremo de encadenarse a un caño porque no le dejan ver a sus hijas de seis y de ocho años.
Se encadenó cerca del puente carretero de la localidad del Alto Valle. "Ya no da más, tocó fondo", dijo su actual pareja.
De esta manera, reclama que la Justicia tome cartas en el asunto para que la madre de sus hijas cumpla con el régimen de visitas homologado. Al parecer, desde hace tres años que no tiene contacto con ellas.
Desde la institución policial, pondrán a disposición un abogado para que haga valer los derechos que le asisten como padre y también le ofrecieron ayuda psicológica.
Se trata de un policía que en abril pasado ayudó a una mujer embarazada que se desangraba. Ese día fue a los silbatazos por la Ruta 22 porque el móvil de la Caminera no tenía sirena para hacerle acompañamiento. "Por eso lo sumariaron. Por haber contado en los medios que el móvil no tenía sirena ni bocina", denunció su pareja.