Una joven tuvo una cita por Tinder, la secuestró una secta sexual y fue brutalmente asesinada
El terrible hecho le ocurrió a la joven Sydney Loofe, y conmocionó a Estados Unidos. El líder de la secta fue condenado a muerte y su pareja a cadena perpetua.
Se trata de una joven estadounidense de 24 años, quien fue asesinada tras asistir a una cita en Tinder. Según información oficial, fue asfixiada hasta morir y desmembrada en 14 pedazos por una secta sexual manejada por un hombre que decía ser un vampiro y una mujer que se hacía llamar “La reina bruja”.
En este sentido, el líder del culto, Aubrey Trail, de 51 años y a quien sus seguidores debían llamar “papá”, fue condenado a muerte por el homicidio. Su novia, Bailey Boswell, de 23, recibió cadena perpetua.
Los hechos se dieron de la siguiente manera: El 15 de noviembre de 2017, la joven se mostró muy entusiasmada en sus redes sociales, y subió una selfie en Snapchat con la frase “Lista para mi cita”. Debía verse con una tal Audrey, con quien había pactado un encuentro en Tinder. Esa fue la última vez que su familia y sus amigos supieron de ella.
De esta manera, la cita de Tinder fue la pista fundamental en el caso. Y enseguida llegaron a Audrey, la joven con la que debía encontrarse aquella noche. Al ser interrogada, la mujer confirmó que se habían visto y dijo que la había dejado en la casa de un amigo en un lugar que no recordaba.
Asimismo, la policía investigó los teléfonos de ambos y la triangulación de las llamadas los llevó a una zona a 100 kilómetros de Wilber. Allí, el 4 de diciembre de 2017, hallaron el cuerpo desmembrado de la joven. Lo habían cortado en 14 pedazos.
Luego, en la autopsia, los peritos determinaron que la causa de la muerte fue por asfixia. Sydney tenía el lóbulo de la oreja desgarrado y hematomas en las muñecas, en los muslos y en la cabeza. Se había resistido hasta el final.
Por otro lado, durante el juicio Boswell y Trail dijeron que Sydney había aceptado formar parte de un juego sexual que terminó mal. Luego cambiaron la versión y afirmaron que había aceptado recibir dinero a cambio de ser filmada en escenas sexuales que incluían prácticas de asfixia. Pero finalmente terminaron confesando el crimen.