2021-12-11

14° ENCUENTRO ARGENTINO DE TURISMO RELIGIOSO-VIEDMA/PATAGONES

Zatti, a la espera de ser santificado, cosechó aplausos entre los participantes

La figura de Don Zatti, el “Enfermero santo de la Patagonia” o el “Pariente de los pobres” se convirtió en centro de atención para quienes no conocían su obra de atender la salud de los más humildes en el 14° Encuentro Argentino de Turismo Religioso.

El encargado de transmitir la devoción que hay en esta ciudad y los alrededores por el Beato y laico consagrado, en este acontecimiento, fue el sacerdote Pedro Narambuena, uno de los instructores primogénitos en el proceso y avance para la santificación de Zatti.

“El milagro hacia la santificación ocurrió en Filipinas, se lo conoce en África también, y un rasgo de este laico, es que fue un comprometido con la realidad de transformar los valores del mundo”, destacó Narambuena en su exposición en el marco de este encuentro que contó con una audiencia mediante plataforma zoom de varios países de América Latina.

Contó la historia de la vida de Artémides de Zatti desde que nació en 1880 en Boretto, Italia, y falleció el 15 de marzo de 1951 en Viedma luego de servir a los pobres en el hospital salesiano de la capital rionegrina.

“Venían enfermos de la Línea Sur, y ahí estaba Zatti conectándose con la familia para brindarle noticias del proceso de infección, el mismo era una medicina más allá de impulsar un lugar de salud, la salvación espiritual es la salud más profunda en el ser humano”, resaltó el impulsor de la causa de santificación al dar a conocer la incidencia y las huellas que dejó.

Destacó que antes de “meterse con la gente, primero se metía con Dios”. Este fundamento está vinculado con que Zatti contrajo tuberculosis y el sacerdote Evasio Garrone –quien oficiaba de médico en el hospital salesiano de Viedma- lo invitó  a rezar a María Auxiliadora para obtener la curación, sugiriéndole que hiciera esta promesa: «Si Ella te cura, te dedicarás toda la vida a estos enfermos».

“Zatti sacaba su  fortaleza y la bondad de la Comunión profunda con Dios. No es el éxito humano. Es el servicio a Dios en atención al hermano por eso veía a Jesús en cada enfermo”, concluyó.

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