Kau refugio: el ingenioso invento de una viedmense para resguardarse del viento en la playa
Ayelén Allende es una joven emprendedora de Viedma que decidió apostar por la Comarca. Si bien no estaba viviendo acá, hace poco regresó y buscó la manera de aportar lo suyo desde la carrera que estudió: diseño industrial. Lleva 10 años trabajando, sumando experiencia, y así fue como nació KAU: refugio patagónico playero. Se trata de un desafío personal para cubrir una necesidad.
En una charla con NoticiasNet, Allende habló de su proyecto: “Como diseñadora me especialicé en dispositivos desarmables, estructuras multipropósito, carpas de circo, dispositivos escenográficos y prototipos", dijo y agregó: "Trabajo, estudié y estudio en complemento, permacultura y artes escénicas. Siempre en la búsqueda. Siempre con el diseño y el trabajo en equipo como estandarte”.

El viento siempre le suma complejidad a los días de playa. Muchas veces, por no tener el equipamiento correcto, uno se tiene que ir antes de lo previsto. Esto es un problema que se multiplica, sobre todo, para aquellos que no tienen camioneta para usar como una suerte de paraviento.
Percatada de esto, Ayelén, junto a su familia, se propuso resolver este problema. Así nació KAU: refugio de playa. “Junto a mi hermana, diseñadora de indumentaria también recibida en la UBA, y mi padre, psicoanalista y constructor e inventor de oficio, comenzamos este año este emprendimiento que tiene como eje principal el diseño de un concepto para la confección de refugios playeros que mezclan lo textil y el diseño industrial. Eso luego derivó en dos modelos: KAU delta y Grande”.

Por otro lado, comentó que están inspirados en los refugios KAU, de los originarios tehuelches, que eran muy similares. “Kau deriva de la lengua tehuelche y significa toldo o vivienda. La morfología que planteamos también está inspirada y remite a los refugios nómadas de quienes habitaron aquí mucho antes que nosotros".
Se trata de algo relativamente nuevo, por lo que la demanda de productos empieza a crecer. Por el momento se vende a través de las redes sociales (en Facebook e Instagram como kau refugio) y gracias al boca en boca. “Estamos muy contentos con la respuesta que estamos teniendo y ya trabajando en el trámite de patentarlo”.

En cuanto al producto, comentó que son livianos y de fácil traslado y armado. Una sola persona lo puede hacer sin necesidad de buscar ayuda. Por otro lado, destacó que es fácil corregir la posición en caso de que el viento cambie de lado. Tienen protección UV 50 y soportan vientos laterales hasta 25 km/h.