ORIGEN DE LA FECHA Y COSTUMBRES
Día de la Virgen: qué celebra el catolicismo y por qué armamos el arbolito de Navidad
Cada 8 de diciembre se celebra el Día de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María, la fiesta más grande y popular que celebra la Iglesia católica en torno a la figura de María.
Según la historia religiosa del catolicismo, la concepción de María fue el fruto de una relación entre Ana y Joaquín, los nombres tradicionales con los cuales reconocemos a los padres de la Virgen, los abuelos maternos de Jesús.
La doctrina de la Inmaculada Concepción, la Iglesia católica contempla la posición especial de María por ser madre de Cristo, y sostiene que Dios preservó a María desde el momento de su concepción de toda mancha o efecto del pecado original, que había de transmitirse a todos los hombres por ser descendientes de Adán y Eva, en atención a que iba a ser la madre de Jesús, quien también es Dios.
¿Y el arbolito de dónde salió?
El armado del "arbolito" de Navidad nada tiene que ver con el día de la Virgen en sus inicios.
Aunque no hay una única versión sobre por qué se acostumbra a armar el árbol de Navidad el 8 de diciembre y varía según cada cultura, fueron los celtas quienes tenían por costumbre adornar un roble por la llegada del solsticio de invierno ya que, de esta manera, se aseguraban el regreso del sol.
Por otro lado, se dice que en este día los nórdicos solían adorar con un árbol el nacimiento de Frey, dios del sol y la fertilidad.
Y según el relato que trascendió, en Argentina la costumbre de armar el arbolito comenzó en 1807, cuando un irlandés trasladó este hábito al país decorando un pino en una plaza pública.
Más adelante, desde el cristianismo le añadieron sus símbolos a la costumbre, como la estrella en la punta (representando a la estrella de Belén, la fe del cristianismo); los adornos como pelotas de colores que en sus inicios solían ser manzanas (el pecado original y las tentaciones) y las luces (la luz de Jesús).