El Honorable Concejo Deliberante de Patagones cumple 130
El Honorable Concejo Deliberante de Patagones (HCD) es uno de los primeros organismos que dejaron su impronta en la institucionalización del país.
El historiador Leonardo Dam recordó ante NoticiasNet que “todo comenzó en el año 1854 después de la caída de Juan Manuel de Rosas cuando aparece la idea de conformar un gobierno municipal”.
Fue así que una vez que se hace la Constitución de la provincia de Buenos Aires, también se crea la Carta Orgánica de Municipalidades en el caso de Patagones y otros distritos que eran muy pocos. Marcelino Crespo fue el encargado de armar una Corporación Municipal y en 1856 se hace la primera elección municipal”.
Por entonces, señaló que “el presidente de la Corporación no era elegido por voto, lo designaba el Juez de Paz y a éste el Gobernador de la provincia de Buenos Aires. Esto continúa así hasta 1884. El Juez de Paz era como el Intendente actual y era la única forma de comunicarse con el Gobierno Provincial”.
En 1884 se viene a división de poderes y aparece una figura de Intendente que sigue siendo elegido por el Gobernador, esto es así hasta 1886 que comienza la idea de separar el legislativo del Ejecutivo.
Con tal objetivo “se crea en 1890 la Ley Orgánica de Municipalidades que establece que debe haber división, un Deliberante y un Intendente, que era elegido de entre los concejales, ya no lo nombra más el Gobernador”, indicó.
La Ley Orgánica de Municipalidades establecía que toda Municipalidad que no estuviera sujeta a esta ley al 1 de enero de 1891 iba a ser declarada nula e insanable. Esto apuró la conformación del Honorable Concejo Deliberante de Patagones.
Elecciones
Dam puntualizó que “en esa época las Municipalidades organizaban la elección en cada pueblo y estaba lleno de triquiñuelas, porque armaban el padrón y decían quiénes pueden votar. Por lo general el voto era cantado, aunque a veces se usaba el sobre, pero esos votos se depositaban en el recinto del HCD y el escrutinio se hacía al otro día. Entonces qué pasaba, la Municipalidad tenía un sótano y había una puerta trampa debajo de una alfombra y se manipulaba los votos, hay resultados de 170 a 17, una diferencia abismal. Esto es así hasta que aparece la Ley Saenz Peña”.