“CONGELADO EN EL TIEMPO”
Por el calentamiento global y el deshielo en los Alpes, descubren un búnker de la Primera Guerra Mundial
Se trata de un refugio de las tropas austrohúngaras, que fue construido en 1915, y todo lo que encontraron en su interior quedó “congelado en el tiempo”.
De esta manera, un grupo de historiadores encontró dentro de una montaña helada en los Alpes, un búnker de la Primera Guerra Mundial perfectamente conservado, que salió a la luz por el calentamiento global y el derretimiento de un glaciar.
Asimismo, en la caverna hallaron municiones, libros, boquillas para cigarrillos y huesos de animales. Un lugar que alguna vez estuvo repleto de tropas austrohúngaras, y se encuentra en el monte Scorluzzo, a casi 3000 metros sobre el nivel del mar, en la frontera entre Italia y Suiza, y ahora forma parte del territorio del Parque Nacional Stelvio de Italia.
“Estos lugares quedaron literalmente congelados en el tiempo”, dijo a The Washington Post Giovanni Cadioli, historiador e investigador postdoctoral de la Universidad de Padua en Italia.
Además, indicó: “el cambio climático está jugando un papel fundamental en su descubrimiento, el calentamiento llevó al derretimiento de los glaciares y del permafrost, revelando una cápsula del tiempo”.
En este sentido, con el telón de fondo de la cumbre mundial sobre el cambio climático COP26 en Escocia, Cadioli subrayó que los impresionantes hallazgos fueron agridulces: “Realmente preferiríamos no tener glaciares en retirada”.
Por otro lado, estas cuevas artificiales se construyeron en 1915 dinamitando partes de la montaña y transformándolas en barracones y refugios improvisados para albergar a cientos de tropas europeas.
Los cuarteles, ametralladoras, pasarelas y túneles, estaban bajo control de los soldados austrohúngaros que luchaban contra las tropas italianas. El 3 de noviembre de 1918 dejaron el lugar, de acuerdo con las órdenes de retirada, pocos días antes del acuerdo de armisticio del 11 de noviembre, que puso fin a la Primera Guerra Mundial.