Lucas Pose: el viedmense que cautivó en El Marginal y ahora se luce en la serie de Maradona
Con el debut de Maradona: Sueño bendito, varias emociones empezaron a florecer. En este contexto, revivir cómo fue la vida de Diego Maradona, cuestiones vinculadas a su infancia, cuando empezó todo, salen a la luz. En este contexto, Viedma hizo su aporte en la serie que se está robando todas las miradas desde Lucas Pose, el actor que nació en esta tierra hace 25 años.
De bajo perfil, Pose tiene sobre sus espaldas destacados trabajos que decidió guardase para él y para su gente. Sin embargo, desde NoticiasNet, vamos a reflejar su trayectoria y logros en una profesión para nada sencilla, de la que solo pueden disfrutar los tocados con la varita mágica, como le sucedió a él. En este sentido, en lo que respecta a su vida actoral todo comenzó en El Marginal, pero ya habrá tiempo de indagar en ese punto más adelante, durante el recorrido de la entrevista.
Durante la charla, habla de su interpretación de Goyo Carrizo, el amigo íntimo de Maradona en Fiorito, de su labor en otras grandes producciones y del motivo por el cual no se instala definitivamente en Capital Federal para llevar adelante su carrera. Por otra parte, no deja de lado su pasión por la música.
De antemano, la primera pregunta está vinculada a lo que le generó el trabajo realizado en la serie sobre la vida de Maradona. “Fueron muchas sensaciones. Cuando fue el estreno me invitaron a ir al evento que se hizo en la cancha de Argentinos Juniors, así que mucha emoción por eso. Yo este laburo lo hice hace como 3 años, así que estaba como un poco desligado del tema. Es muy distinto ir a filmarlo y ahora que salió. Pero para mí fue un laburo, lo tomé desde ese lado. Un laburo que me gustó mucho hacer tanto a nivel personal como actoral, porque estuve bastante conforme con lo que hice”.
Por otro lado, refleja cómo fue ese primer instante, en el que le avisaron que había quedado seleccionado para ponerse en la piel de Goyo. “Me puse a investigar un poco, me contaron otro poco sobre la historia del personaje. Me dijeron que cuando se fue a probar a Cebollitas -el club en el que la rompen durante varios años-, queda, porque tenía mucha habilidad, incluso después lo llamaron el otro Maradona. Queda y le dice al técnico que tenía un amigo que jugaba mejor que él, pero que no tenía plata para poder ir a probarse. Así que ahí le dan plata para que se la lleve a Maradona para que pueda ir a probarse”.
“Sobre el personaje me hubiese gustado conseguir más información, pero no pude, así que es una reinterpretación de mi parte, no es algo igual… la actitud que habrá tenido esa persona no la pude conocer, no conocí a Goyo. La escena más significativa es cuando Goyo, jugando para Argentinos Juniors, tiene una lesión muy grave y no puede jugar más. En ese momento Diego estaba empezando a brillar, lo llamaban para la Selección juvenil, y se desliga de su pasado. Pero supuestamente le pagó la operación a Goyo, le mandó los mejores médicos, pero tienen un encuentro que en la serie se ve como de discusión, de pelea porque Goyo dice que Diego lo había abandonado cuando fue él el que le dio la posibilidad de probarse. Lo que sé de Goyo es que quedó viviendo en Fiorito, pero no sé mucho más, a que se dedica ni nada”, agregó.
—¿Cómo era tu relación con el resto de los actores, sobre todo los consagrados?
—No es mi primer laburo como actor y muchas de las personas que me cruce en la serie ya las conocía, así que me dio una cierta confianza a la hora de hacer las escenas. Con Peter Lanzani ya nos habíamos conocido en la película 4x4, y en otros proyectos. Fue un ambiente muy bueno para laburar, estaba Mercedes Morán, que la amo, es una actriz gigante. Además fue todo un aprendizaje. Aparezco en los dos primeros capítulos nada más. El personaje tiene pocas escenas, pero tiene una relevancia importante en la vida de Maradona y me quedo con eso.
—¿Cómo llegaste a ser parte de la serie?
—Estaba tratando de acordarme, porque fue hace 3 años, fue en un momento en el que estaba laburando en otras series, en la de Monzón, por ejemplo, así que se me mezclan los casting. Pero me contactó una directora de casting con la que tengo relación de haber quedado en algunos laburos en los que ella dirigió los casting. Cuando me dijeron que era para la serie de Maradona enseguida me puse a prepararlo. Tuve un par de casting que pasar, pero ya me habían dicho que iba a estar adentro porque venían siguiendo mis laburos y daba con el perfil que buscaban.
—Tenés varios trabajos importantes realizados…
—Lo que me abrió las puertas, para empezar a laburar de actor fue El Marginal, que estuve en las primeras dos temporadas, hasta que la historia tuvo otro giro y ya no participaba la Sub 21, la banda en la que yo estaba actuando, era 'El Niño'. Pero a partir de ahí se me abrieron varias posibilidades durante esos cinco años que estuve viviendo en Buenos Aires. La serie de Monzón también fue otro lindo laburo, hice de Raúl, el hijo de Carlos Monzón, tuve una pequeña participación en 100 días para enamorarse, que hice de un matón, estuve también en Re loca, la película que protagonizó Natalia Oreiro, me gustó el laburo que hice ahí. También una pequeña participación en la película El ángel. Papeles chiquitos, pero en trabajos que tuvieron éxito a nivel mundial. Pero todo eso me sirvió para ser conocido dentro del circuito de los productores y directores.
—¿Buscas en algún momento protagonizar o lo que te toque está bien?
—No tengo drama, pero no me gustaría trabajar en cualquier lado. Me han ofrecido algunos trabajos que por ahí no eran de mi agrado, de mi perfil. Pero si me gustaría protagonizar porque desde lo actoral sería meterse en un nivel de profundidad que por ahora no se me ha exigido tanto. Como siempre hice escenas cortas o pocas, no me implicó tener que estar constantemente involucrado con el personaje.
—¿Tuviste miedo de que no salga la serie por todo lo que se dijo?
—Hubo todo un lío, pero pasó tanto tiempo desde que se filmó, incluso en mi vida personal me han pasado otras cosas en este tiempo, que me desligue un poco de toda la situación. De hecho hace más de dos años que no realizo ningún trabajo actoral, el de Maradona fue el último que hice. Fue un momento de mi vida en la que me alejé de todas estas cosas, con la cabeza en otro lado, así que no estaba ni ansioso, ni desesperado. No le estaba prestando atención a lo que iba a pasar con la serie. Cuando me avisaron que iba a salir, que me pidieron unos doblajes, en ese momento se reactivaron las ganas de que salga.
—¿Cómo vez que muchos actores de Viedma se tienen que ir de la ciudad para triunfar?
—Pasa, no solo en Viedma, sino en la mayoría de las provincias sacando Capital. Es muy difícil asentarse y vivir de esto. La mayoría de las producciones que mueven plata están allá en Capital. En mi caso no me gusta la ciudad, no la tolero y tengo eso, de irme a vivir a donde no quiero para poder tener oportunidades, o cambiar. A me gustaría hacer algo acá (en Viedma), cuando se me ocurra una idea, la voy a hacer.
—También sos músico
—Sí, hago rap hace muchísimos años. La música es lo principal en mi vida, lo que hoy en día me hace ser quien soy. La apertura de mente fue gracias al rap, gracias a esa cultura que tiene tanto para aportar a nivel artístico como personal. Pero no tengo apuro en sacar música. Hoy estoy haciendo música para mí. También estoy estudiando piano, lo estoy haciendo a distancia.
—¿Cómo te pegó la muerte de Maradona a vos estabas haciendo la serie cuando el todavía estaba con vida?
—Te voy a ser sincero, porque la muerte no me la esperaba, pero en algún modo sí me la esperaba, porque tuvo una vida que en algún momento podía pasar. No discuto lo que fue a nivel nacional y mundial. Después, ha tenido muchas controversias que muchas veces uno no sabe donde posicionarse, tampoco busco posicionarme de un lado o del otro. Para mí fue un laburo estar en la serie, lo respeto como se lo respeta a nivel mundial, pero tampoco es una persona que a mí me haya afectado como pasó nivel mundial. Nunca fue un ídolo para mí, pero haber participado de la serie, de historias más cercanas a él, sí fue mucho más significativo.