Masacre de Patagones
A 17 años, la madre de una de las víctimas denuncia irresponsabilidades
Se conmemora un nuevo aniversario de un hecho que impactó fuertemente en la comunidad, y que cambió para siempre a la ciudad de Carmen de Patagones.
Al cumplirse 17 años de la tragedia de la escuela Islas Malvinas, NoticiasNet dialogó con Marisa Santa Cruz de Ponce, mamá de Federico, quien como todos los años hizo un recordatorio por las víctimas y una vez más pidió justicia.
Tragedia
El hecho se registró un 28 de septiembre de 2004 cuando Rafael Junior Solich mató a tres alumnos de la escuela e hirió a otros cinco. Las víctimas fatales resultaron ser Sandra Nuñez, Federico Ponce y Evangelina Miranda.
Al cumplirse un nuevo aniversario de la tragedia, la mamá de Federico Ponce afirmó que “han pasado 17 años del hecho y todavía no hemos tenido justicia”.
Añadió que “la verdad que no sabemos nada de Junior, por ahí en una nota ponen que fue papá, pero eso lo desconocemos. Lo último que supimos es que estaba suelto, que tenía un tratamiento psiquiátrico ambulatorio que no sabemos si lo cumplió o no”
Con respecto al padre, “lo que supimos es que seguía trabajando en Prefectura (Naval) y que junto con su familia siguieron haciendo vida normal, incluso las veces que la Justicia los quiso notificar nunca encontraron la dirección de su domicilio”.
Por otra parte, “Prefectura nunca quiso recibir ninguna notificación y eso demoró el inicio del juicio civil, porque penal no se le puede hacer porque es inimputable. Con respecto al juicio civil lo que sabemos es que hay parte que tomó pericias, hay también pericias en la Cámara Federal, pero no mucho más”.
Ausente
Por lo expuesto, consideró: “Creo que tenemos una Justicia bastante ausente en todos los ámbitos, esto que pasó en una escuela lo deja a las claras. Hay distintos poderes y todos tratan de desviar la información que los acusa, porque la Dirección General de Escuelas tiene toda la responsabilidad, al igual que Prefectura por tener un empleado con arma, sabiendo que el hijo se podía suicidar y sabiendo él –por el padre- que había ido al Gabinete pidiendo ayuda porque su hijo estaba violento, así y todo le dejó el arma y los tres cargadores”.
Por otra parte, consideró que “la escuela tenía toda la información y no hicieron algo por evitarlo, por eso quisiera que antes que pase más tiempo la Justicia diga si son responsables, tanto la Escuela, como Educación y Prefectura, él era menor no se lo puede condenar penalmente, además los problemas psiquiátricos los tiene. No lo podes condenar como una persona en sus cabales, cuando todos sabían que venía diciendo que quería matar y así lo hizo”.