2021-09-04

Murió O’Driscoll, y abrió el debate por guardias veterinarias nocturnas

Un duro trance atraviesan los propietarios de O´Driscoll, un Setter irlandés. Ahora, los vecinos y vecinas que lloran la muerte de la mascota pretenden transformar el dolor impulsando una norma -a nivel municipal o provincial- para obligar a las veterinarias a que tengan guardias nocturnas.

Esta idea surge como consecuencia del fallecimiento de esta mascota por “torsión gástrica” durante la madrugada del 2 de setiembre pasado, de propiedad de una familia de esta ciudad.

Antes del deceso, sus integrantes buscaron en vano, durante toda la noche, un profesional llamando a por lo menos una veintena ante la urgencia. Ninguno atendió, según la versión de los propietarios.

Trataron de ubicar a dos en sus casas pero no atendieron. Uno de ellos, envió un mensaje después de que el Setter murió disculpándose que “al otro día entraba a trabajar muy temprano, y no escuché nada”.

Como si O´Driscoll hablase antes de morir, la familia tradujo el mensaje de la mascota, que reza lo siguiente: “Mi familia se dio cuenta enseguida (de mi urgencia) y empezaron a llamar desesperados a todos los veterinarios de la zona, y a compañeros de trabajo veterinarios, pero nadie nos respondía, me subieron al auto y salimos a golpear puertas para pedir ayuda, pero nadie nos abrió. A las 5:30 de la mañana no aguante más y dejé este mundo, solo quiero que los profesionales tomen conciencia que atender el teléfono y asistir una urgencia puede salvar nuestras vidas. Es necesario que nos ayuden cuando lo necesitamos, no solamente cada vez que vamos a control médico o colocarnos vacunas”.

Luego de esta situación dolorosa, la familia y las organizaciones proteccionistas reclamaron un reglamento para que, así como existen farmacias con turnos de madrugada, a fin de que existan guardias nocturnas en veterinarias.


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