Arrebato, corrida tras el ladrón, y huida que favoreció a la delincuencia
Un sujeto que pasaba inadvertido entre la gente que ocupaba las mesas de un bar, protagonizó un riesgoso hecho delictivo al paso, y nadie pudo detenerlo.
Faltaban algunas horas para la medianoche pasada cuando en la zona de mesas al aire libre del punto gastronómico -ubicado en el Centro Cultural-, varias personas pasaban un agradable momento dominical.
Una joven observó que un muchacho de cabello corto, y de tez morena, la miró, y ella pensó que lo conocía.
A los pocos segundos, el sujeto se abalanzó sobre la mesa , arrebató el celular y la billetera, y emprendió la fuga raudamente hacia la calle Alberdi.
La joven reaccionó en forma instintiva y corrió tras él, según contó a la policía que recibió la denuncia.
El delincuente llevaba varios metros de ventaja, y tuvo el suficiente tiempo como para treparse a una moto, cuyo conductor estaba esperando con el motor encendido en la esquina de Alberdi y Gallardo.
Ni bien, quien estaba en la conducción puso el primer cambio, ambos huyeron en dirección a la calle Tucumán.
En ese instante, una pareja ayudó a la joven haciéndola subir a un auto y –con los nervios de punta- se les ocurrió perseguir a los ladrones, según pudo saber NoticiasNet.
El arrebatador y el “motochorro” en la conducción aceleraron, y en calle Tucumán decidieron realizar peligrosas maniobras zigzagueantes a sabiendas de que los perseguían.
Tomando mayor riesgo, introdujeron la moto en la calle Santa Rosa pese a ser contramano por espacio de una cuadra.
Afortunadamente, ningún vehículo circulaba en ese instante de la noche del domingo pasado, y ni bien llegaron a la esquina desembocaron en Rivadavia.
El vehículo menor se dirigió a la rotonda Pagano. De ahí, el conductor volvió a repetir una maniobra de distracción.
El dúo de delincuentes ingresó a la avenida Leloir a la altura del barrio Guido e imprimió mayor velocidad en dirección al balneario El Cóndor por ruta provincial N° 1.
A esa altura de las circunstancias, los ocupantes del auto perdieron de vista a la moto cerca del puente-alcantarilla.
Como la persecución se realizó sorteando vehículos en la vía pública y exponiéndose demasiado, optaron por abandonar el seguimiento y dirigirse a la comisaría a realizar la denuncia por robo.