Nutricionistas: qué rol cumplen y cuál es una preocupación que va en aumento
La llegada de la pandemia trajo consigo inconvenientes de toda índole. Amenazas latentes, muchas visibles, pero otras no tantos y ahí es dónde se tiene que poner el foco. En este sentido, lo que tiene que ver con la alimentación y la manera en la que se lleva adelante empezó a generar una gran preocupación entre los nutricionistas, que cobraron un rol preponderante.
El número de consultas aumentó considerablemente, la mayoría para intentar volver a su peso ideal, pero otros tantos preocupados por los problemas de salud que trajo acarreado el sedentarismo sumado a lo que se propinó por la ingesta de una alimentación poco favorable y sin una regulación.
A raíz de esto, NoticiasNet se comunicó con especialistas en materia para tener un mayor y mejor panorama sobre la cuestión. Adriana Suarez y María Inés Molinari, reconocidas figuras en la materia que tiene la ciudad en el campo que estamos abordando, brindaron sus rigurosas miradas.
"La pandemia COVID-19 presentó un escenario donde familias limitadas en recursos económicos, se expusieron con un sistemas inmunológicos debilitados y con mayor riesgo de morbilidad", comenzó la licenciada Suarez, presidente del Colegio Rionegrino de Graduados en Nutrición (Corgran) y docente universitaria en la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN).
Siguiendo la línea, agregó: "La pérdida de poder adquisitivo causada por la enfermedad, por la inactividad o disrupción de la actividad laboral, ocasionó menor capacidad de generar recursos económicos, hubo cambios en los patrones de alimentación, dando como resultado un empeoramiento de la nutrición. Los nutricionistas de la provincia cumplimos nuestro rol en la pandemia en algunas zonas de la provincia con carga horaria total y en otras acatando las medidas de aislamiento preventivo y obligatorio".
Por otro lado también brindó su opinión Molinari, Licenciada en nutrición (Matricula provincial 9170) y parte del Servicio de alimentación del Hospital A. Zatti: "La alimentación está totalmente asociada al estado anímico. No solo cuando uno festeja algo, se junta con amigos a comer… si no, cuando esta triste/angustiado, se encierra y come".
"Y la pandemia trajo esos sentimientos de incertidumbre, de angustia, de miedo en un contexto de encierro, teniendo a mano todo el tiempo, disponibilidad de alimentos, Y muchas veces, en estas ocasiones uno se vuelca a elegir alimentos más cargados en grasa, azúcar", comentó
Alimentación sin nutrición
"Lamentablemente, lo que más veo son niñxs con sobrepeso y obesidad. O Niñxs con un peso normal, pero que aumentaron mucho de peso en el último tiempo. Y también lo que dejó en evidencia esta pandemia es la malnutrición generalizada. Hemos visto en internación personas obesas con deficiencias de nutrientes muy marcadas", opinó Molinari sobre una preocupación que persiste y que se incrementa.
"Argentina se ubicó entre los países cuyos habitantes más aumentaron de peso durante la pandemia de coronavirus, según una encuesta global realizada por IPSOS, que difundió sus resultados el mes pasado, y solo expresa un lado de la malnutrición. Y no se trata solamente de nutricionistas en consultorios, el rol del nutricionista en los servicios de alimentación, en el diseño de las prestaciones alimentarias y en la promoción y educación es prioritario como medidas para proteger la nutrición infantil", remarcó su colega, Adriana.
Las secuelas del coronavirus
Al tocar el tema y las consecuencias, sostuvo: "Las tareas de seguimiento e intervención en la rehabilitación de las personas contagiadas mostró el papel destacado de nuestro rol como profesionales esenciales en la salud. Por esto se debe alentar a que se cubran los espacios laborales con profesionales en toda la provincia. No obstante, aunque es concluyente la efectividad de nuestro rol no todos los profesionales pudieron llevar su tarea de consultorio al 100 %, las dificultad en el seguimiento ambulatorio de los pacientes, en el ámbito privado complicaron sostener prestaciones y atender los cuadros de malnutrición".
Por otro lado, María Inés también dio su mirada: "Lo que más se ve, son pacientes con obesidad con muy poca masa muscular que les cuesta recuperar la capacidad pulmonar. Obviamente debido a eso (mucho peso, poca fuerza). Y también, pacientes que se descubrieron diabéticos, con hipertensión, con dislipemias graves, asociado también a la obesidad".
El día después
Ciertos parámetros que se tienen luego de estudios realizados, alertan a los nutricionistas. En mayor medida, todos apuntan a un mismo foco sobre lo que se debe modificar: "No solo los hábitos alimentarios erróneos hay que cambiar, que vino de la mano de aumento de peso, y todas complicaciones que ello conlleva cercano a la obesidad. Sino también, porque les es más difícil salir de la casa, aumentó muchísimo el sedentarismo, primero porque no quedaba otra y ahora por costumbre", comentó Molinari.
"Es una tendencia que se viene viendo (al margen de la pandemia) en poblaciones pediátricas, en adolescentes y adultos. También, hay que mostrar el lado positivo, cuando se pudo salir, la gente se empezó a interesar más en actividades al aire libre y eso esta buenísimo. Cabe aclarar que con alimentación saludable (siempre asesorado por nutricionistxs matriculados) y actividad física, son inconvenientes que se pueden revertir e inclusive prevenir futuras enfermedades", remarcó.
Por su lado, Suarez comentó sobre la necesidad de seguir patrones para que haya una mejor educación en este tema: "Es clave e importante presupuestar y sostener la educación alimentaria-nutricional que el nutricionista está destinado a liderar en estos tiempos, para dar herramientas que permitan optimizar los recursos económicos que logren una apropiada alimentación y nutrición. La correcta utilización del ingreso de la familia: priorizando alimentos de bajo costo, adecuadas preparaciones culinarias y alto valor nutricional permitirá favorecer un estado óptimo de salud en todo el grupo familiar".